sábado, 9 de febrero de 2013

MEDICINA Y FARMACIA TRADICIONAL DE LA TRAB EL-BIDÁN


 


INTRODUCCION

Como tal haremos aquí algunas aclaraciones y consideraciones puntuales que nos permitan viajar, con la adecuada comprensión, dentro de la ciencia médica y farmacéutica de la africana y sahariana “tierra de moros”, la Trab el-Bidán, literalmente Tierra de los Blancos, situada al Oeste del gran Sahara (el gran desierto o la gran nada), en oposición a la Trab el- Sudán, Tierra de los Negros (también Bilad el-Tekrur).

Espacio geográfico, en el que desde antiguo se define y aplica una medicina y farmacia “tradicional”, que abarca, bajo consideración histórica y no política, el territorio comprendido por una pequeña zona de Marruecos, parte de Argelia, de Mali, todo el Sahara Occidental y toda Mauritania; territorio que acoge a los nacidos de la relación, en origen, entre los bereberes asentados con los árabes procedentes del Norte (mezclados también ocasionalmente con otros africanos más al sur), y que permanecen ahora unidos bajo una misma religión, el Islam (sunnitas de rito malekí), una misma lengua (al margen de otras minoritarias de origen negroafricano como el pulaar y el wolof), el hassanya, excepción hecha de los tuaregs que hablan el thamasheq o tamahaq, las mismas costumbres, la misma estructura social en base a la familia (ahel) y la tribu (kabila), y un estilo de vida tradicionalmente nómada o seminómada en su mayoría.

El calificativo de “tradicional” ajustado a dicha medicina, acogido también por los actuales habitantes de la Trab el-bidán de hoy, apunta a aquella medicina que ha sido construida de generación en generación durante siglos gracias a la transmisión oral (memoria colectiva) de los conocimientos, fruto de las experiencias prácticas sobre las enfermedades a través del sistema de ensayo, error-acierto, respecto a picaduras, mordeduras, heridas y fracturas, accidentes propios de la vida nómada en el desierto, vida en la que la búsqueda de la salud, tanto en las personas como en los animales era de absoluta necesidad para poder sobrevivir en tal medio hostil, y, así mismo, basada en el saber de  los remedios o medicamentos que, obtenidos en su entorno, han sido dedicados tradicionalmente a la curación de hombres y animales.

Conocimientos y experiencias procurados fuera de las escuelas y universidades de medicina y de farmacia tal y como los conocemos hoy (“aquellas de los extranjeros”), escolásticas, no “tradicionales”, que, aunque en general las respeten, también son criticadas por los “tradicionales” en algunas de sus historias o cuentos por sus virtudes “inferiores” en comparación con las propias.

No ha de extrañar entonces que la medicina “oficial”, la “moderna”, la “convencional”, no sea considerada por los habitantes de la Trab el-Bidán como una terapia alternativa a la “tradicional”, ya que ambas siguen caminos diferentes aunque el objetivo, la sanación del enfermo, sea común; hay que tener en cuenta que para el bidán  no hay distinción entre la medicina “tradicional” y la moderna ya que todos los métodos y procedimientos de cura han sido creados por Allah (según el Haditt –dicho- del Profeta: “Dios no ha creado las enfermedades sin crear sus remedios conocidos o ignorados”).

Así, la medicina “tradicional” es lo que es sin más y no buscan problemas de encaje con otras definiciones posibles al uso (naturista - tal vez la más próxima -, homeopática, “verde”, etc.) para justificar su presencia al lado de la “oficial”.

 Una medicina, la “tradicional”, que se sigue practicando a pesar del desinterés de algunos, junto a una farmacia que  continúa empleando la mayoría, en ocasiones sin acudir al médico, en atención a la existencia de una gran variedad de medicamentos de eficacia probada a lo largo del tiempo (hay quien admite que su fisiología se adapta mejor a éstos medicamentos que a los venidos de fuera), elaborados a partir de hierbas, aceites, productos animales y minerales locales, menos caros que los medicamentos “modernos”.

 Aquí hablaremos pues, de esa medicina tradicional, unida en algunos casos a la veterinaria, y de la farmacia que la acompaña, de los médicos y de su obra didáctica, de la relación de esa medicina con la alimentación y su cocina (preparación de los alimentos), de la religión presente como elemento de unión entre la salud espiritual y la corporal, y de viejas supersticiones aplicadas a las dolencias, que, aunque se digan rechazables, hay quien cree que ayudan a alcanzan la salud.

 A pesar de lo dicho no hemos de considerar dicha medicina como una entidad única, organizada en un único cuerpo doctrinal habida cuenta de que sólo existe, a pesar de puntos generales en común, la unidad genérica alcanzada por su popularidad y la que cada médico o familia de médicos otorga a su hacer.

Así veremos cómo se emplean algunos medicamentos (vegetales, animales y minerales) como remedios en tratamientos distintos para las mismas enfermedades según nos encontremos en Mauritania, en el territorio del Sahara Occidental (antes Sahara español) o aquel del Azawad o de los moros tuaregs.

De ahí el lector ha de comprender la dificultad de manejo de las fuentes orales, en algunos casos poco abiertas al estudioso ajeno, que es posible hayan inducido algún error y olvido, por lo que pedimos disculpas anticipadas, no obstante, la grandeza de la medicina y farmacia tradicional del nómada de la Trab el-Bidán nos obligó a seguir adelante buscando los contrastes necesarios en aras de la objetividad y rigor debidos.

 

martes, 31 de julio de 2012

RELACION ENTRE LA POLÍTICA Y EL CONTRATERRORISMO (esquema teórico de actuación y errores de ejecución)



Fernando Pinto Cebrián
 
 
Por desgracia son muchos los países, democráticos o no tanto, cuyo poder político mantiene activa la  relación apuntada.
Básicamente en todos ellos están presentes una serie de consideraciones que constituyen el esquema  básico, teórico, de actuación contraterrorista. Veamos: 
·        Cualquier política, sea cual fuere su ´color´ ideológico está, o debe estar, en contra de todo tipo de terrorismo, venga de donde venga.
·         La lucha contra el terrorismo ha de ser un ´problema de estado´ a resolver por todos.
·         La sociedad se ha de ver implicada con sus apoyos a esa lucha.
·        Con esa idea inicial, oyendo a los expertos en la materia (inteligencia, grupos operativos, etc.), y teniendo en cuenta la anterior y sus resultados, si estuviera definida, la política en el poder de turno marca los objetivos de la política contraterrorista (básicamente: el aislamiento social de los terroristas, impedir  sus acciones, su detención, aplicación de la justicia y desaparición del grupo).
·        Política antiterrorista que ha de estar ajustada a la legalidad con desautorización y corrección inmediata de cualquier actuación antiterrorista ilegal.
·         En apoyo de la misma deben converger,  en unidad,  todos los partidos políticos.
·         Dicha política se debe mantener en el tiempo, modificándose al compás de la evolución del terrorismo, sin atender exigencia alguna de los terroristas.
·         Mantener una dirección en la lucha estable y coherente con tal política y flexible a los cambios de situación.
·         Buscar y  ampliar en todo lo posible la cooperación internacional.
Esquema, no tan conocido algún  tiempo atrás, que se ha ido conformando en base a aciertos y errores de actuación. Sobre este esquema elemental puede haber más o menos añadidos, pero tales deben siempre reforzarlo.
Tampoco esas líneas generales se deben abandonar, en todo o en parte, por intereses espurios para evitar posibles errores, algunos ya conocidos:
·         Empleo del terrorismo como ´arma arrojadiza en el debate político´ proporcionando fuerza de convicción a los terroristas, soslayando la consideración de que tal lucha es un ´problema de estado´.
·         Dejar de lado en la lucha contraterrorista a los partidos políticos minoritarios.
·         Situar a la ´cabeza´ de tal lucha a un gestor político sin conocimiento del problema.
·         Peor aún, un gestor político que no escuche a los expertos que llevan años implicados en la lucha contra el terrorismo. Y más si, encima, se cree tan ´sabio´ como para plantear modelos de actuación de su propia cosecha.
·         A cada cambio político, cambiar, por cuestiones políticas, la estructura profesional antiterrorista dejando fuera a expertos con experiencia de años.
·         No proporcionar los medios necesarios a tales expertos.
·         Hablar en demasía en los m.c.s aportando datos que pueden poner en peligro actuaciones contraterroristas. Hay que llegar a un acuerdo entre la ´necesidad de saber´, la ´necesidad de informar´ y la seguridad.
·         Analizar y difundir abiertamente, sin contrapartida clara de oposición, los comunicados terroristas.
·         Por interés, esconder informes o inteligencia contrastada, o darlos a conocer antes de tiempo o cuando ya no tienen valor.
·         Permitir que otros políticos en el poder hablen del asunto sin el conocimiento adecuado originando contradicciones que sólo favorecen a los terroristas.
·         Aportar datos de manera parcial de forma que algunas personas o grupos se puedan sentir amenazados.
·         Si se cometen fallos o ilegalidades, manipularlos para tratar de ocultarlos y no corregirlos; y menos eludir responsabilidades.
·         Crear expectativas falsas de actuación terrorista originando situaciones de alarma en la sociedad o en determinados grupos sociales; lo que sólo beneficia a los terroristas a no ser que tal ´alarma´ forme parte de una acción psicológica estudiada en su contra.
·         Y algunos errores más que el lector avisado puede añadir…
Errores que generalmente se producen, cuando se producen, por un desconocimiento profundo por parte del ´gestor´ del fenómeno terrorista y de las formas de actuación en su contra (asunto hoy día muy complejo con el desarrollo del terrorismo internacional), por no escuchar a los que llevan años en el asunto, o por su particular prepotencia-vanidad política y su ansia por ´colgarse medallas´ antes que nadie.

sábado, 30 de junio de 2012

DE OPTIMISMOS... (simplicidades)

Fernando Pinto Cebrián

 
Si el pesimismo desmedido pesa negativamente a la hora de tomar decisiones, el optimismo exacerbado también nos encamina hacia posibles errores.
Lo que en el plano individual tiene solución gracias a los elementos correctores que nos aportan nuestras relaciones, en el plano colectivo se complica por cuanto en la mayoría de las ocasiones los ´lideres` no escuchan otras opiniones que aquellas de sus ´leales´ desoyendo a la sociedad; la ideología´ manda…
Analizar y sopesar cualquier situación considerando sólo los factores positivos, los más favorables, dejando de lado los negativos no aporta nada bueno a la realidad que nos tocará vivir en el futuro cuando la situación de la que se arranca evolucione.
Aún es peor que tras dicho análisis se exponga sólo lo positivo (que por supuesto es debido a quien en ese momento decide; lo negativo es de otros), atendiendo sólo a intereses espurios de cualquier tipo, y se engañe a los ciudadanos necesitados de saber la realidad.
Y más si se marca un camino y un objetivo a seguir sin indicar las razones y, al mismo tiempo, se eluden los aspectos que pudieran frenar el alcance de una solución positiva.
Y no digamos nada si todo se oculta dejando que la gente especule…
Es el momento en el que, en diversos foros públicos, hacen su ´agosto´ los analistas (reales y falsos), todos desorientados aunque no lo aparenten con sus voces altisonantes, para llevar el ´agua a su molino´ (aquel de la ideología de la que son vasallos)…
Así, el optimismo de la dirección (real o falso), en un plazo más o menos largo, no será tal en la sociedad sino que se transformará, ante tal desorientación, en más pesimismo; y más si, a pesar de algunos aparentes avances, la sociedad sigue sufriendo la incoherencia de algunos apretones del ´buen hacer necesario´...
Y así se seguirá a pesar de tales optimismos, con tensiones que pueden llevar a conflictos sociales, a no ser que se logre vislumbrar la salida…
Esperemos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

DE PESIMISMOS... (simplicidades)


Fernando Pinto Cebrián


Fuera del particular de cada uno, propio de cada situación personal, temporal o crónico, es de interés hoy aquel que, general en la sociedad, nos hace ser pesimistas junto a los demás, como los demás…

Un pesimismo que no arranca de uno sino que nos viene impuesto desde fuera, por la situación en la que todos vivimos, afectándonos de forma más o menos virulenta según posición social y la capacidad y fuerza de respuesta…

Si el primero puede enfermar al individuo, el segundo puede enfermar a la sociedad (con la salvedad de aquellos que se consideran por encima de ésta), y si el primero se puede curar, el segundo también…

En el primer caso, analizadas correctamente sus razones, se ha de seguir el tratamiento adecuado en el convencimiento de que aquel que lo dispone no nos engaña, que será lo más seguro, y ¡punto!

En el segundo, si nos invade masivamente la cosa se complica, y sobre todo si el que aplica la terapia como “líder político-social” no analiza correctamente sus causas y/o nos engaña visionando a propósito de forma desfavorable todo lo que ocurre y, al mismo tiempo, enmascara lo favorable por intereses particulares ocultos…, y más aún si se añade pesimismo, engañoso o no, procedente del exterior y el citado “líder” le da credibilidad absoluta…

Si tal “líder” (o “líderes”) no emplea con prontitud y mesura un lenguaje en positivo, si sus mensajes son constantemente negativos, pesimistas, sin analizar las razones de tal juicio para ver una salida razonablemente optimista, es decir, si no se alcanza pronto, aunque la solución esté lejos, el ponderado equilibrio entre pesimismo-optimismo, el pesimismo se puede llegar a cronificar de manera que no será difícil encontrar el camino a la rebeldía…, aquella del moribundo que no quiere morir, que no se quiere entregar al desfallecimiento y al fallecimiento…

Así, al lado de las explicaciones que nos hacen ver que la botella está medio vacía son siempre convenientes, aquellas que nos permiten verla medio llena, y no vale que nos digan que la botella está vacía porque siempre, con optimismo, se nos puede decir que se puede rellenar, o encontrar otra botella llena, o casi llena, o medio llena, o un poco llena.

Y ese optimismo, equilibrador del pesimismo, no precisa tampoco ser falseado, está ahí…, y si no es así al menos nos hundiremos todos contentos... ya que “sarna con gusto no pica”, o sí, pero…

¡Algo es algo!

viernes, 23 de marzo de 2012

CUENTOS ERÓTICOS DEL SÁHARA



El erotismo, como en cualquier otra parte del mundo, también está presenteen el Sáhara (en la Trab el-Bidán).

A pesar de parecer oculto bajo tabúes tradicionales se hace visible mediantepoesías, canciones y cuentos en aquellos momentos en que está permitido transgredir sin temor, pero con medida imaginación, el límite de lo prohibido.

Los cuentos aquí recogidos son una muestra de lo citado; en ellos, fantasíasy sueños expresan asuntos amorosos con una libertad rara habitualmente.

Mas datos en www.bubok.es
En internet: en Cuentos eróticos del Sáhara-Fernando Pinto Cebrián

viernes, 9 de marzo de 2012

LOS ANALISTAS Y EL CAOS...

Fernando Pinto Cebrián

Siempre que se produce una situación de crisis, no importa de que, se produce un maremagnum de análisis.

En primer lugar para tratar de determinar las causas posibles de tal situación
.
En segundo para, enmarcando aquella, concretar las posibles soluciones.

Análisis que se entremezclan durante un tiempo, hasta que el primero pierde relevancia ante una crisis no resuelta que pide soluciones concretas desde los datos específicos correspondientes al momento.

A las voces de “expertos”, que no se ponen del todo de acuerdo, se suman aquellas de los periodistas técnicos, de los políticos, de los comentaristas, tertulianos variopintos…
En general todo el mundo opina, dando, o sin dar, ideas-soluciones, desoyendo a los demás…

Así sobre tales puntos: origen-evolución-situación actual-soluciones, se acumulan una ingente y creciente maréa de “análisis”, muchos de ellos de “fotomatón”, que lo que origina es un caos temático.

Cada cual tiene su razón que los demás no tienen.

Cada cual está en la verdad y los demás están equivocados, total o parcialmente.

Es el momento de la aparición de:

. los analistas serios, a los que habría que escuchar pero que, tapados en muchos casos por la vorágine del caos, sus juicios resultan irrelevantes.
. los analistas interesados, que se expresan, en su propia “irrealidad virtual”, según su ideología partidaria o intereses particulares.
. los analistas comunicadores, que beben de donde sea por rellenar un espacio informativo.
. los analistas críticos (tal vez “cretinos”), que desmenuzan el trabajo de los demás sin aportar nada nuevo.
. los analistas de “café”, que se suman a la opinión más llamativa de cada momento o a la más significativa dentro de su ideología.
. los analistas del exterior que se añaden al caos nacional siguiendo la estela de sus criterios ajenos.
. y seguramente muchos más, individuales y colectivos…

El bombardeo es y será constante hasta el final de la crisis, e inclusos habra algún que otros rebrote posterior…

Asi las cosas no extraña la pregunta: ¿con tanto sabio por qué no se soluciona ya el problema?...

Así, tampoco sorprende que él o los que tienen que decidir para poner orden, para avanzar en la salida, se encierren seguramente en si mismos, llegando a acertar, más tarde que pronto en el mejor de los casos, tras innumerables “palos de ciego”…

miércoles, 4 de enero de 2012

ÉXITOS Y FRACASOS DE LA OBVIEDAD

Fernando Pinto Cebrián

En la actualidad, muchos pensadores creen que para dar claridad a las ideas de cualquier tipo ya no se necesita que vayan acompañadas de una exposición convincente, sino lo más simple posible.

Y ello porque se concibe (y así se enseña) que al “escuchante” sólo hay que darle lo esencial dentro de lo general, nada de detalles, de datos considerados innecesarios y que únicamente sirven para complicar su conocimiento.

Es decir, ponerle delante de los ojos lo obvio, lo que todo el mundo puede entender.

Lo que tiene parte de bueno pero también parte de malo.

De esa forma, lo obvio, aquello que está al alcance de todo el mundo, impera hoy en la difusión de cualquier información…

Pero no hay que olvidar que cada concepto, cada idea o conjunto de ellas, aun dentro de la simplicidad, siempre requiere su mayor o menor extensión de explicación, algo que puede entrar dentro de lo esquemático, de lo resumido, pero fuera de toda obviedad.

Veamos.

“A” ha fracasado en su gestión de forma tangible y su fracaso es obvio.

Sus explicaciones aparentemente precisas tratan de describir lo ocurrido con un montón de obviedades, entre otras las referentes al ambiente negativo en el que se ha desarrollado su actividad influyendo en sus decisiones, siempre acertadas por supuesto; referentes también a la falta de apoyo (no se apunta la falta de competencia por parte) de quienes consideraba afines; y también las referentes a la falta de comprensión (como si esta fuera obligatoria) de sus enemigos…

Pero, qué hay de la información en detalle de cada decisión: razones concretas, momento, alcance esperado, correcciones efectuadas, etc.; ¿qué hay de de lo concreto en extenso?...

Nada.

Así es fácil fracasar en el intento de avanzar, y obviamente “A” lo hace.

Por otro lado “B” opone a las obviedades de “A”, otras, las contrarias.

Dice lo opuesto a lo que “A” decía: haré lo que “A” no ha hecho, no caeré en sus errores, comprenderé su postura aunque no la comparta, avanzaré en la dirección correcta (la de “A” era la equivocada),...

Y sin decir nada concreto, tal cual “A”, “B” triunfa porque la gente desea oír un discurso, obviamente diferente en la esperanza de un cambio a mejor…

Lo obvio era que “B” se opusiera a “A” y que “A” lo vuelva a hacer luego con “B” y que así se siga en continuidad…

Pero la realidad no es tan simple, lo sabemos todos. Hay más, mucho más rodeando a las obviedades de uno y otro lado...

Razón por lo que siempre es necesario que tanto “A”, como “B”, o como “C”,…, tras las obviedades de rigor se expliquen con más detalle...

Y también, junto a esas explicaciones, hablar menos y hacer más, mucho más, para salir del círculo vicioso de las obviedades acostumbradas: éxito-fracaso-éxito-fracaso…, traducido, aunque se respeten algunos avances, en una “marcha adelante-atrás” cansina, costosa y, en ocasiones, insoportable.

lunes, 31 de octubre de 2011

ANÁLISIS DE LOS ANÁLISIS

Fernando Pinto Cebrián

Tras el “último” comunicado de la organización terrorista ETA han llovido y siguen lloviendo los análisis de situación; análisis de políticos de todo color, periodistas, asociaciones de víctimas, contertulios, y gente de la calle, que, en su conjunto, podemos agrupar inicialmente en los tres siguientes grupos:

1. Los optimistas
2. Los dudosos
3. Los pesimistas

Los primeros son aquellos que se alegran de que los terroristas abandonen las acciones violentas definitivamente, de su derrota a manos de la democracia, dejando de lado en ese momento los condicionamientos que ETA impone cara al presente y al futuro.
Éstos a su vez se dividen en:

1.1. Los optimistas conscientes: aquellos que piensan que se ha ganado algo fundamental pero que queda mucho para terminar y poder vivir olvidando definitivamente los sufrimientos pasados.
1.2. Los optimistas inconscientes. Los que sólo se fijan en lo logrado y creen que ya está el proceso acabado, que los proetarras y la misma ETA claudicarán de sus exigencias finales ante el peso de la democracia y su justicia, entregaran sus armas, se hará justicia y pedirán perdón a las víctimas.

Los segundos, fijándose más en tales condicionamientos, piensan que no está todo ganado, que cabe la posibilidad de que todo sea un engaño más de la organización terrorista y se abren tanto a la línea optimista como a la pesimista. Éstos se dividen a su vez en:

2.1 Dudosos desinformados: se basan en informaciones pasadas y otras ahora manipuladas que les llevan a concebir que todo es siempre una “tregua trampa”. Se acercan a los pesimistas.
2.2 Dudosos relativos: aquellos que, sólo en el caso de que se confirme en el tiempo la falta de actividad de ETA y siga activa la lucha contra terrorista y la aplicación de la justicia, se aproximan a los optimistas.

Los terceros dan por hecho sin ninguna duda que todo es un teatro para ganar poder político y reorganizar la organización cara a la posibilidad de volver a la acción. No creen por tanto a ETA. Éstos a su vez se pueden clasificar en:

3.1. Pesimistas cerrados: No les vale ninguna opinión positiva por muy razonada que sea. Lo dicho por ETA no vale para nada y hay que seguir hasta la derrota final.
3.2. Pesimistas vengativos: aquellos que consideran que hay que derrotar a ETA sin perdón alguno hagan lo que hagan. Hacerles desaparecer en suma.

Ciertamente estas clasificaciones no son determinantes, no están cerradas, cualquiera puede añadir o quitar, pero lo que si manifiestan en todo caso es la idea de que falta unidad entre los demócratas sobre el camino a seguir de ahora en adelante y que tal falta hace un flaco servicio a la democracia.

Unidad que, a pesar de algunas voces discordantes, debe mantener inamovible puntos tales como:

1. No admitir presiones de los terroristas a la democracia.
2. Desaparición de los terroristas sin condiciones
3. Ajuste de sus actos con la justicia
4. Entrega de la totalidad de sus armas y de sus apoyos logísticos de todo tipo
5. Estudiar caso a caso la situación de los arrepentidos y su integración en la democracia
6. No dejar de lado la reparación a las víctimas
7. En ningún caso emplear el terrorismo como arma política
8. Alcanzar la sintonía entre los partidos políticos y la sociedad
9. Seguir con las actividades concernientes a la lucha contra el terrorismo
10. Claridad meridiana en cuantos pasos se den desde el Gobierno

Y así, desde lo positivo que la situación aporta ahora, ya veremos…

viernes, 30 de septiembre de 2011

LOS "PALABROS"...

Fernando Pinto Cebrián

Aquel abuelo pregunto en la estación de autobuses por un lugar donde comer y su interlocutor, un joven al parecer puesto al día le dijo que allí cerca había un grill pero que todo dependía si quería dinner, sólo un lunch o bien un drunch, ya que si no fuera así podía ir a la máquina de snak que tenía, lo sabía de buena tinta, junk…, que en todo caso no iba a encontrar nada rawnes bonding, ni de sloww food…

Ante la incomprensión del abuelo y su cara de pocos amigos el joven le espetó, llamándole friki, que no se rayase, que aquello no era para montar un flashmob…

El abuelo se apartó pero pudo escuchar como el jovencito le decía a la que podía ser su novia, a le llamaba curvy, que aquel carroza de pueblo, aquel abuelo naif estaba out, que le flipaba…

Poco después, el abuelo se sentó en un banco en el que había un libro, imaginó que alguien lo había perdido y no se atrevía cogerlo…, y ¡lo que faltaba! una jovencita le dijo que podía hacerlo, que aquello era un book crosing… que era lo cool entre lectores…

Su último intento: buscar una tienda para comprar algo para sus nietos. Y una vez más volvió a preguntar a otro joven, craso error. Este le dijo que allí, en aquella estación, sólo había pop up stores y no shopping, y tal vez alguna que otra vending…

Aquello ya era demasiado, tantos “palabros” para nada…

Menos mal que su autobús ya había llegado y le llevaría a la realidad de su casa, de su familia y amigos…

¿Otro viaje? Tal vez con alguno de sus nietos como intérprete, era ya muy mayor para vivir en el extranjero y mucho menos para aprender idiomas, bastante tenía con el argot de sus nietos, que al menos se lo explicaban…

(No se traducen los “palabros” al objeto de entender mejor la incomprensión del abuelo de la historia)

domingo, 31 de julio de 2011

OPINIONES "REBOTADAS"

Fernando Pinto Cebrián



No se dan cuenta, o bien no les importa…

Cada vez podemos ver una mayor presencia de incompetentes, en el sentido de que no son expertos en lo que hablan, en los debates televisivos, y en otros…

No interesa su opinión que, en ocasiones por falta de tiempo no llega a pronunciarse, lo que importa es sólo la imagen, “popular”, del que habla…, y el barullo que monta…

Y hablan de lo que no saben con tal convicción que parece que realmente saben…

Parlotean como pollos de granja, picoteando aquí y allá, aprovechándo las opiniones de otros sin preguntarse por su rigor…

Son vividores de opiniones “rebotadas”, aquellas que, de boca a boca, se hacen firmes por repetición…

Si las opiniones de tal estilo se recogieran por escrito durante un tiempo, llegaríamos seguramente a la conclusión de que la realidad ya no es la solidez de la certeza contrastada, de la consideración probada, de la opinión bien razonada,…, sino que ahora manda la irrealidad virtual, la “realidad” que algunos quieren que sea por intereses espurios, por el valor de la audiencia, por ni se sabe,…

Y así, falseando, desvirtuando, manipulando, maquillando, desmochando, enmascarando y ocultando la información,…, acostumbrándonos a vivir sin el conocimiento de la realidad, no extraña que nos sorprendamos diciendo que aquella, por aburrida, por pesimista es mentira…

Lo malo es que cuando hay intereses importantes en juego, sigamos creyendo en aquellos dioses falsos, no importa su color ideológico, político, religioso,…, da lo mismo, ya que con su vocerío nos hacen admitir por dogmas de fe sus opiniones “rebotadas”…



Así no extraña, como la gente no es tonta, que haya quienes se indignen ante tal “circo” mediático...

martes, 31 de mayo de 2011

EL REGIMIENTO DE INFANTERÍA SAN MARCIAL

Fernando Pinto Cebrián






Si la Historia Militar estudia, no de forma aislada, cuanto corresponde a la actuación de los ejércitos, el análisis de su organización en unidades, pensada ésta en la paz atendiendo a la experiencia bélica pasada y a la necesaria adaptación a las presumibles formas de la acción bélica futura, es una parte muy importante de dicha historia por cuanto la estructura organizativa “influye poderosamente, tanto quizá como la estrategia y la táctica, en el éxito rápido y venturoso” de una guerra.
Como “elemento vivo” de toda fuerza armada, tal estudio se ha de hacer siguiendo sus “hechos biográficos”, esto es: su nacimiento (momento y condiciones en las que aparece), su vida (evolución, cambios que sufre, hechos en los que interviene, éxitos y fracasos, etc.) y su muerte (razones de su desaparición).
La diferencia en cuanto a la biografía de una sola persona es que aquí, centrados en una entidad orgánica, la de una unidad determinada, corresponde a la suma de muchas individuales, las de aquellos que la forman, que, perdiendo generalmente la suya, se encuentran unidas en el “equipo” que constituye tal formación castrense; de forma que en dicha biografía, amen de aparecer los hechos colectivos de relevancia, el grueso de la misma, también se pueden encontrar hechos individuales importantes que, al margen de pasar a su historial particular, al ser arropados por la unidad a la que pertenecen, se integran en la misma, habida cuenta de que son realizados en el contexto de la misión recibida por ella (actuación con unos mandos y una tropa determinados, sobre un teatro de operaciones y con unas armas y unos medios concretos).
De esa forma, si los hechos (la vida militar) de un miembro de las fuerzas armadas se recogen en su Hoja de Servicios o de Hechos dentro de su expediente, los de una unidad militar los encontraremos en su Diario de Operaciones o Historial, que se redacta obligatoriamente bajo la supervisión de su Jefe y en el que, lo mismo que ocurre con aquel de un militar, aparecerá, no solo la relación, con más o menos detalles, de los acontecimientos más relevantes, en paz y en guerra (principales hechos de armas) en los que se vio envuelta, sino también la referencia a sus recompensas y distinciones: menciones, honores y condecoraciones. Diario, que en ocasiones ha servido a los historiadores militares para confeccionar diversas obras bajo el título de Biografía del Regimiento…, Reseña histórica de las glorias del Regimiento…, Heráldica e historial del regimiento…, etc.
Dado que aquí vamos a tratar de la historia de un Regimiento, resulta de interés, como antecedentes a nuestro caso particular, ver antes como tal tipo de unidad militar aparece en la Historia Militar española.
Con Felipe V (1700-1746) se inician en España las reformas borbónicas que configuraran un Ejército nuevo, con unas características concretas y bien definidas, diferente de aquel de los Austrias que había recibido en herencia, mal pagado, deficientemente armado, poco instruido y disciplinado, con baja capacidad operativa, con apenas oficiales y escasa tropa, mandos corruptos y deserciones constante, en suma, un ejército inoperante para mantener la presencia española en Europa por la fuerza de las armas.
Cambios que, siguiendo el modelo francés, se realizaron progresivamente desde 1701 hasta el fallecimiento del Rey, determinaron un Ejército compuesto de Tropas de la Casa Real, Tropas de Continuo Servicio, dedicadas ya permanentemente a la profesión militar, y las Milicias Provinciales.
Y para facilitar la unidad de mando y de acción conjunta, así como el control operacional, los Tercios (cuyo origen se remontaba a 1534) , que ya no conservaban muchas de sus tradiciones, fueron transformados en 1704, por la Real Ordenanza sobre la Fuerza de los Regimientos de Infantería, Caballería y Dragones…, siguiendo las plantillas y normas francesas, en Regimientos (unidad orgánica, administrativa y de gobierno) de línea y ligeros, constituidos en principio por dos Batallones con un total aproximado de 600 hombres, bajo el mando de un Coronel, cuya denominación de grado militar sustituía al anterior de Maestre de Campo General.
Estructuración que junto a la relativa a los mandos, el aumento de efectivos y la ampliación de recursos económicos permitió, de forma eficaz, “la creación de un Ejército regular, con carácter permanente para hacer frente a un enemigo exterior y, al mismo tiempo, para ejercer funciones de policía y control de los territorios interiores”. Así pues, un Ejército permanentemente al servicio de la Corona, tanto en paz como en guerra.
Al mismo tiempo se modificaron las jerarquías militares (sus divisas distintivas se establecieron en 1706): los Maestres de Campo pasaron a llamarse Coroneles y se introdujo el grado de Brigadier (creado en Francia en el siglo XV en la época de Turena), y el de Mariscal de Campo (primer puesto de Oficial General).
Persistencia orgánica regimental que, necesitando de una estructura de mando también permanente, hizo consecuente la profesionalización de los cuadros, y por ende, la de sus efectivos. Nace así en España un Ejército compuesto por profesionales de la milicia.
En principio, para resolver el problema del absentismo y la falta de mandos, el monarca autorizó, en 1704, la constitución de un incipiente Cuerpo de Oficiales disponiendo, según el modelo francés, que cada Compañía recibiera diez Cadetes nobles e hidalgos para su formación; Cadetes que más adelante se incorporarían a la plantilla de las unidades, preferentemente a los “Regimientos de Nobles”, originando un aumento progresivo del número de éstos entre la oficialidad.
Al margen de todas las disposiciones oficiales, tal unidad militar no siempre fue bien admitida por los tratadistas militares. Almirante, por ejemplo, a finales del siglo XIX, venía a señalar que la razón de la persistencia orgánica del Regimiento a pesar de algunos intentos de proscripción (en 1823, 1835 y 1844), no era la tradición que algunos autores en base a hechos heroicos recogían “en los tiempos en los que la gloria militar nos ofuscaba”, sino la rutina (adopción por mera disciplina). Autor que, a contracorriente, consideraba que tal unidad militar no era ni táctica, ni estratégica, ni administrativa, no entendiendo la variabilidad de su composición: de “1 a 3 batallones, en otros países con 4, o con 5 y aún más, como los tuvo Napoleón”, por lo que “ninguna necesidad atendible justificaba su existencia”, salvo aquella de la sujeción a las disposiciones del mando (para este pensador militar la unidad bese debería ser el Batallón).
No obstante, tales disquisiciones no pasaron de la teoría, de forma que la unidad tipo Regimiento ha persistido hasta nuestros días, en general como matriz de las que salían a Campaña diversas unidades con diferente cantidad de tropas y de medios (desde Compañías a Batallones, independientes o agrupados, bajo tal denominación o distinta; Grupo Táctico en base a un Batallón, o Agrupación Táctica por la integración de más de un Batallón, etc.).
Base histórica y conceptual desde la que será creado el Regimiento de Infantería San Marcial que, tras sufrir diversas transformaciones, terminará sus días acuartelado en Burgos.

1. El Regimiento de Infantería San Marcial: razones de su nacimiento, organización inicial y transformaciones posteriores




Nace esta unidad militar el 20 de febrero de 1795, a propuesta del Teniente General D. José Urrutia y de las Casas a Carlos IV, bajo el nombre de Regimiento de Cazadores Voluntarios de la Corona nº 47, con la finalidad de servir de estímulo a las tropas del Principado de Cataluña, cuya moral estaba un tanto quebrantada por los reveses sufridos en la Guerra del Rosellón, recibiendo por ello el sobrenombre de El Vengador.
Su patrona era Nuestra Señora del Carmen y contaba con un escudo de armas, timbrado con la corona real, formado en campo de plata con dos anclas de sable puestas en aspa, bordura de plata con la inscripción en azur “por su valor y decoro, vencer o morir”. Las dos anclas las recibe por su honrosa participación en combate en la Batalla de Trafalgar
Sus primeras tropas vestían un uniforme especial parecido al de los guardas rurales de la época: sombrero redondo con chapa al frente, chaqueta, chaleco, calzón corto de paño pardo con vueltas y colores celestes, botines y canana.
Con guarnición inicial en Madrid, estaba constituido inicialmente por dos Batallones, cada uno de ellos a cinco Compañías, siendo una de ellas, formada por los soldados más expertos, de tiradores.
Finalizado el conflicto en el que participó, sobrevivió con el mismo nombre a la disminución de las fuerzas del Ejército, sufriendo a partir de entonces, hasta el momento de su desaparición, las diversas transformaciones, tanto orgánicas como de nombre, que se exponen a continuación:


Año Reinado Ubicación Nombre y Organización

1802 Carlos IV Expedición a Portugal Rgto. Línea Voluntarios de la Corona nº 37
3 Batallones con las 12 Compañías que tenía

1815 Fernando VII Potes (Santander) Rgto. de Infantería San Marcial nº 9
4 Bon,s, el 2º formado con el 1º Cántabro y el
3º, con los Cazadores de Soria

1816 “ Diferentes instalaciones Rgto. de Infantería San Marcial nº 4

1818 “ Supresión y redistribución de sus Batallones
el 1º Bón. se refunde en el de Toledo, el 2º
en el de Cantabria, y el 3º en el Imperial
Alejandro

1821 Trienio liberal Rgto. Infantería Ligera San Marcial nº 14
Formado con el 2º Bón. Nacional de Aragón

1823 “ Rgto. de Infantería Ligera nº 14, por supre-
sión del nombre de los Rgto,s
Disuelto el mismo año

1847 Isabel II Madrid Rgto. Infantería de Línea San Marcial nº 45
Recibe fuerzas del los Rgto,s de Inf. América
y Galicia
1855 “ San Sebastián S upresión junto con los últimos cinco Rgto,s
del Arma de Infantería. Sus dos Bon,s se refun
den con los Rgto,s de Zamora y América el 1º,
y el 2º con los de Cuenca y Toledo

1877 Alfonso XII León Rgto. Infantería San Marcial nº 46
Nueva reorganización. Constituido en base a
los Bon,s de reserva Lérida nº 42 y Santiago
nº 77

1883 Alfonso XII BURGOS Rgto. Infantería San Marcial nº 44

1931 III República “ Rgto. Infantería nº 30
Fusión del San Marcial con el Lealtad nº 30

1935 “ “ Rgto. Infantería San Marcial nº 30

1936 “ Rgto. Infantería San Marcial nº 22

1939 Fin Guerra Civil “ Rgto. Infantería San Marcial nº 22
Organizado con los Bon,s 1º, 6º, 133, A y B

1943 “ Rgto. Infantería San Marcial nº 7

1947 El 4º Bon. pasa a formar parte del Bon. de
Montaña de la 12 Agrupación de Cazadores

1960 “ Agrupación de Infantería San Marcial nº 7

1963 “ Rgto. Infantería San Marcial nº 7

1965 “ Pasa a depender de la Brigada de Infantería
DOT. VI

1986 “ Grupo Operaciones Especiales San Marcial nº 7


FUENTE: Elaboración propia siguiendo la Heráldica de Historiales del Ejército (Regimiento de Infantería San Marcial nº 7).


2. El acuartelamiento burgalés





En principio se ha de tener en cuenta que la ciudad de Burgos era considerada enclave estratégico desde tiempo atrás en relación con las invasiones procedentes de Francia, importancia corroborada durante la Guerra de la Independencia, y que, antes de la misma y posteriormente a ella, siempre hubo una autoridad militar de nivel correspondiente a Capitanía General como jefatura provincial.
Asimismo que, suprimidas las Capitanías por Decreto de las Cortes de 27 de enero de 1822, por otro sancionado el 28 del mismo mes, se acordaba la división territorial española en 13 Distritos, entre ellos el 4º que, correspondiente a las provincia de Palencia, Burgos, Santander, Soria y Segovia, tenía por cabecera la capital de Burgos.
Posición militar de la ciudad que siguió posteriormente subsistiendo, con ampliaciones o mermas territoriales, como jefatura de la Sexta Región Militar hasta 1942 y de la Quinta Región Pirenaica Occidental en 1984, hasta que en 1997, integrándose en la Región Militar Noroeste con cabecera en La Coruña, perdía tal preeminencia.
Y, asimismo, que, a partir de la supresión de la Regiones Militares por Real Decreto 912/2002 de 6 de septiembre, y el establecimiento de una organización militar funcional y operativa sin condicionantes territoriales por la Orden de Defensa 353/2003, Burgos siguió contando con sus unidades, y entre ellas el Regimiento de Infantería San Marcial, que desde su implicación en la Defensa Operativa del Territorio (DOT) salta a su integración en la Fuerza Terrestre Nacional con misión de preparase para constituir, de forma rápida y eficaz organizaciones operativas específicas terrestres y su integración en otras conjuntas y combinadas.
Desde mediados del siglo XVIII, Burgos contaba con diversos acuartelamientos, entre ellos uno para tropas de Infantería construido cerca de la actual calle Vitoria. No obstante, el Regimiento de Infantería de San Marcial establecido definitivamente en Burgos desde 1893, apoyando la importancia militar de la ciudad, se ubicará en el siglo XIX en la zona de la Huerta de San Juan bajo el nombre de “Rodrigo de Vivar”, con su frente principal a la calle de Vitoria y su trasera a la de las Calzadas, contando, tras los tres edificios de la fachada principal de estilo ecléctico de base neoclásica, dos series de pabellones para dormitorio, otros edificios anexos y un gran patio de armas.
Calle de Vitoria, conocida en tiempo como la de los cuarteles, ya que acogía, según se subía por ella en dirección a Gamonal, a la derecha, a partir de la calle, hoy día, de Alvar García, el Cuartel citado de Infantería, a continuación el de Artillería, hasta la calle Segovia, denominado de “Fernán González”, y al lado izquierdo, enfrente del de Infantería, incorporado en el siglo XX, el cuartel de Automóviles (antes ocupado por el de Infantería hasta la construcción del emplazamiento citado de “Rodrigo de Vivar”) y a continuación el de Intendencia.

3. Sus acciones en la memoria

A lo largo de su historia, participó en los diversos conflictos armados que resumidamente apuntamos continuación:

. Guerra con Francia (1795), destacándose en las siguientes acciones, con victoria sobre los franceses: Fluvia, Béscara, y Ventallós.
. Guerra con Portugal (1801), en la que, bajo el mando del Príncipe de la Paz, desaloja las partidas exploradoras en Yelves.
En los alrededores de las fortificaciones de dicha Plaza existían plantaciones de naranjos, cuyos frutos ofrecieron al generalísimo Godoy que, a su vez, los ofrendó a la Reina dando a conocer esta campaña como “Guerra de las Naranjas”.
Posteriormente (2 de junio), se rinde ante el Comandante Orece del Regimiento, la plaza de Castelo Vide.
. Guerra con Inglaterra (1805), en la que participan algunas de sus unidades como guarnición de la escuadra de Almirante Gravina en la Batalla de Trafalgar, siendo baja en la acción dos Capitanes y numerosa tropa.
. Guerra de la Independencia (1808-1814), actuando en la toma de Bilbao, la de Rioseco, la Batalla de Espinosa de los Monteros, la toma de Villafranca del Bierzo, en los combates de Cangas de Tineo, Morteros, Tuna, Espina, El Fresno, de Rubielos, Tamames, Alba de Tormes y de Soto del Barco, Boñar y Vegamián, en la Batalla de San Marcial (1813), que por su bravura da nombre al Regimiento, y en la Batalla de Tolosa, donde murió su Coronel Francisco Balanzat, el cuarto desde la creación del Regimiento.
. Guerra de Italia (1849), a la que acude con tres Batallones que, integrados en la División al mando de Don Fernando Fernández de Córdova, al objeto de restablecer el poder temporal del Papa perdido durante la revolución italiana; unidades que actuaron, sin incidente alguno, acreditando su valor.
. Campaña de Cuba (1895-1898), participando con un Batallón Expedicionario, el “1º de San Marcial” (creado por Real Orden de 29 de julio de 1895), con múltiples encuentros con el enemigo (un total de 23 hechos de armas con 330 muertos, de ellos 1 era Teniente Coronel, 2 capitanes, 10 Tenientes, 7 Sargentos y, el resto, 310, clases de tropa según consta en el “Cuadro de Honor” del Regimiento).
. Guerra de Marruecos (1921-1924), con la ocupación de Tizza, y acciones de Nador, Dar-Drius y Tafersist.
.Guerra Civil Española (1936-1939): actuando con 12 batallones repartidos en 9 de las Divisiones “nacionales”, en todos los frentes, principalmente en las acciones del Norte.
. Vigilancia y seguridad de fronteras (1942-1947) en las costas de Cantabria y en los Pirineos.

Asimismo, participó en algunas acciones para la recuperación del orden interior (misión de refuerzo a las fuerzas de orden público en aquellas épocas):

. Sucesos Políticos de 1848, combate en las calles de Madrid contra las barricadas de los sediciosos.
El Director General del Arma de Infantería destacaba en una circular al día siguiente de los hechos: “El Regimiento de Infantería San Marcial nº 47 ha merecido un lugar muy preferente entre los Cuerpos veteranos, pereciendo en la lucha el valiente y arrojado Capitán Don Joaquín Fajardo que mandaba una Compañía del 2º Batallón”.
. Sucesos Políticos de 1906 a 1911, participa en la represión de las huelgas de Bilbao.
De entre todas las acciones bélicas en las que participó, habida cuenta la limitación temporal con que aquí contamos, tan solo apuntaremos, resumidamente, algunos breves detalles de las tres más significativas:
. Su primera participación en 1795 durante la Guerra de la Convención (1793-1795).
. La de San Marcial en 1814 durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), aquella por la que recibió su nombre.
. Y la última en la Guerra Civil española (1936-39).


3.1. Primer hecho de armas del Regimiento de Voluntarios de la Corona:

- Antecedentes lejanos:

Durante la Guerra de los Pirineos entre Francia y España, abierta como consecuencia de la muerte de Luís XVI en Francia y la integración de España, de la mano de Manuel Godoy, en la Primera Coalición europea contra dicho país, y tras las victorias iniciales de las armas españolas en Truillás y Arprés a finales de 1793, las fuerzas francesas se recuperan y expulsan a las españolas del Rosellón como consecuencia de su derrota a comienzos de 1794 en las batallas de Tec, Albere y Boulou, penetrando en territorio español por Cataluña, Vascongadas y Navarra, llegando incluso hasta Miranda de Ebro.

- Antecedentes inmediatos y despliegue de fuerzas

Ante tal situación, el General Urrutia, que citamos con anterioridad, recibe, ya en 1795, la misión de rechazar las acciones francesas y obligarles a repasar la frontera; para ello efectúa el siguiente el siguiente despliegue inicial en el Ampurdan ante la ciudad de Gerona:

. Cuartel General en Cervia, en la orilla izquierda del Ter y al NE de Gerona.
. Grueso del Ejército, en las inmediaciones de San Esteban con la importante posición a vanguardia de Orriols, dominando Béscara y la línea del Fluvia.
. Puesto de observación en Costeroche.
. Fuas cubriendo el flaco derecho de Gerona, hasta la Escala.
. Y fuerzas cubriendo el ala izquierda, hasta Castelfullit y Olot.

- Despliegue inicial del Regimiento:

Dentro del citado, el Regimiento, al mando del Coronel Juan Ordóñez, se encontraba, junto a las guerrillas del Teniente Coronel Benito San Juan, en las proximidades de Béscara y del Fluvia.

- Acción en la que se vio inmerso el Regimiento:

Según el parte del General Cuesta, al amanecer del día 1 de marzo, los franceses, en número de 4.000 y 1.500 caballos, pasaron el río Fluvia por Béscara, llegando a apostarse en las alturas del Coll de Orriols.
Las partidas de descubierta españolas, que los frenaron, permitieron la llegada a tal punto de las fuerzas del Regimiento obligando al enemigo a retroceder hasta Orriols impidiendo su avance en espera de la llegada de las fuerzas del General Cuesta (7 Batallones y 140 Carabineros Reales).
Como quiera que aún faltaba a dichas fuerzas una media hora para alcanzar las del Coronel Ordóñez, y teniendo conocimiento de que las fuerzas francesas se iban retirando, el General Cuesta ordenó al Coronel que “con todo empeño persiguiese y cargase su retaguardia para dar lugar a la llegada de mis tropas, lo que excedió a pesar de la gran precipitación con que los enemigos se retiraron a la otra parte del río, en cuyo paso y encuentros anteriores se le mataron más de 30, se le tonaron 6 prisioneros y otros muchos fueron arrastrados por la corriente, dexando a esta parte del río varios efectos que comprueban la precipitación de su retirada”, con lo que sus fuerzas no tuvieron que intervenir, manteniéndose, ante la acción de los cañones franceses desde el otro lado del ría y la proximidad de la noche, “en observación hasta que el enemigo desfiló con todas sus fuerzas hacia Figueras”.
Finalmente, como consecuencia, entre otras acciones, el General Urrutia mando ocupar militarmente y atrincherar el Coll de Orriols .
Respecto a esta intervención del Regimiento de Voluntarios de la Corona el General Cuesta vino a relatar: “Toda la tropa y oficiales manifestaron su ánimo y los más vivos deseos de llegar a las manos, los Coroneles don Juan Ordóñez y don Miguel Aguirre, como el Teniente Coronel don Benito San Juan, dieron pruebas de valor y pericia”. Elogios que a su vez, estos tres comandantes, que presenciaron los ataques, hicieron extensivos a algunos de sus subordinados.
- Acciones subsiguientes:

Posteriormente, el Regimiento se vio implicado, hasta la firma de la Paz de Basilea (22 de julio de 1795), en las siguientes, en la que destacaron tanto su tropa como sus oficiales:

. 24 y 25 de abril: lucha en la línea del Fluvia, frenando una nueva intentona francesa del cruce de la misma y el ataque posterior al Coll de Orriols. En la misma destaca el segundo Comandante del Cuerpo Joaquín Blake, que en 1796 será el sucesor de Juan Ordóñez, ya como Coronel, al mando del Regimiento.
. 5 de mayo: inicio de la ofensiva por parte del Ejército español en Sistiella y Béscara con el rechazo inicial a un nuevo ataque francés al Coll de Orriols. Referente a tal acción el General Urrutia señalaba: “No es posible recomendar a individuo alguno en particular pues a porfía trabajaban todos para distinguirse, oficiales y tropa, impacientándose aquellos que por casualidad estaban menos empeñados en el calor de la acción”
.. 25 de mayo: combate en Pontós.
.. 15 de Junio: Batalla de Fluviá: combates de Espinosa, Pontos y Armadas, venciendo a los franceses tras su ofensiva sobre las líneas españolas.
.. 25 de julio a 1 de agosto: tras la derrota del ejército francés en el Ampurdán, el General Urrutia decide reconquistar la Cerdaña con el objetivo de envolver a los franceses por la izquierda, mientras Gravina controlaba la costa, al objeto de obligar a los franceses a rendirse o a evacuar el territorio español. En tal operación interviene también el Regimiento de Voluntarios de la Corona participando en la conquista de Puigcerdá y de Bellver.
Las hostilidades entre los contendientes terminan cuando se les comunica que se había firmado la paz entre España y Francia (Paz de Basilea, e 22 de julio de 1795).

3.2. Participación en la Batalla de San Marcial

- Antecedentes lejanos:

Tras la decisiva la Batalla de Vitoria (21 de junio de 1813), en la que, derrotados, los franceses pierden el dominio de España, el intento de liberar Pamplona y su fracaso en la batalla de Sorauren (28 y 30 de julio de 1813), el Mariscal Soult decide socorrer, en segundo intento, a San Sebastián, ciudad sitiada por Wellington.
A tal fin prepara una nueva contraofensiva desde la frontera reuniendo sus fuerzas entre Ainhoa y San Juan de Luz (Francia), mientras que Wellington organiza una línea fortificada desde las peñas de Aya al monte Jaizquibel.
El plan de Soult era avanzar ofensivamente con siete Divisiones, bajo el mando de Reille y Clausel que desarrollarían el esfuerzo principal, mientras que d´Erlon protegería el flanco y la retaguardia con cuatro Brigadas (un total aproximado de 18.000 hombres). De tales fuerzas, tres Divisiones avanzarían por la zona de San Marcial mientras que cuatro más se dirigirían hacia Vera de Bidasoa, con el objetivo de copar a las fuerzas españolas en Irún para, abriendo el camino hacia Oyarzún, llegar a San Sebastián.
A tal plan se oponían las fuerzas españolas del IV Ejército español o de Galicia, bajo el mando del General Freire, con su despliegue:

. III División en los campos de Sorueta y Enacoleta.
. V División (parte) en las alturas de San Marcial.
. VII División en Irún y Fuenterrabía.
. 1ª División inglesa, a espaldas de Irún, en reserva de las anteriores..
. La División española de Longa y dos Brigadas de la IV División, a retaguardia a la derecha del fuerte de San Marcial.
. Dos brigadas inglesas en la sierra de Aya y una portuguesa entre Vera y Lesaca.

- Antecedentes inmediatos:

Al amanecer del 31 de agosto, las fuerzas francesas cruzan el Bidasoa, sorprenden y sobrepasan las posiciones aliadas de Vera y de Irún, no obstante fueron frenadas en las alturas posteriores.
Por su parte, el General Reille cruza la frontera del Bidasoa con las Divisiones Maucune y Lamartiniére, con tres Brigadas a la cabeza y el apoyo de su artillería, con la misión de reconquistar el fuerte de San Marcial que dominaba desde la orilla española el curso bajo del río. Objetivo inicial, penetrar por la cañada de Ercuti y conquistar la posición de Soraya.

- La Batalla de San Marcial:

Las fuerzas españolas en San Marcial, entre las que se encontraba el Regimiento de Voluntarios de la Corona, tras batir por el fuego al enemigo que subía a sus alturas, carga sobre el mismo obligándole a retroceder.
Regresados los españoles a sus posiciones, los franceses, tras reorganizarse, intentan por la tarde un nuevo asalto que también fue duramente rechazado obligando a los franceses a huir desorganizadamente hacia el Bidasoa.

- Consecuencias:

Tras el fracaso de la ofensiva francesa con el intento fallido de alrededor de Vera de Bidasoa (las fuerzas francesas fueron detenidas y luego perseguidas) y de San Marcial, Soult, ordena la retirada de sus fuerzas ya sin moral de combate (con unas 4.000 bajas entre muertos o heridos, frente a las 2.500 españolas).
A la desmoralización francesa por tal derrota hay que sumar la caída de la plaza de San Sebastián el mismo día, la noticia de que Austria se había alineado con los aliados y la posibilidad de que las tropas de Wellington invadieran Francia por el Sur.
Comienza entonces el ocaso francés en España.

3.3. Última participación en la Guerra Civil

Durante dicho conflicto el Regimiento de Infantería San Marcial, organizador y preparador de Batallones para las Grandes Unidades en operaciones, participó en numerosas intervenciones armadas a través de los mismos.
Desde 1936 se crearon los Batallones, números 1 a 11 (a.i), el 47, 57, 136, 140, y 505 a 507 (a.i), así como las Compañías de Morteros Independientes, números 1 a 8 (a.i), y 10 y 12.
Unidades que sufrieron a lo largo de la guerra 1.334 muertos y 6.388 heridos.

- Acciones en 1939:

Las mismas se centraron al final de la contienda desde enero de 1939 en la Ofensiva de Cataluña llevada a cabo por el Ejército del Norte (mandado por el General Dávila), estando los Batallones del Regimiento intervinientes integrados en los Cuerpos de Ejército siguientes:
. “Urgel” (mandado por el General Muñoz Grandes), dentro de sus División 61 y 63.
. “Maestrazgo” (mandado por el General García-Valiño), dentro de División 1ª y 82.
. Y “Navarra” (mandado por el General Solchaga), dentro de su División 4ª y 5ª.

En cuanto a los hechos de armas concretos fueron, a lo largo de enero, febrero y marzo de 1939, los que aparecen reseñados en el cuadro resumen siguiente:

Acciones del Regimiento de Infantería San Marcial (RISM) nº 22

Enero 1939:

. 2º Bón.: en el frente catalán tras pasar el río Segre combate en Puellas, luego en Manresa y participa en
el envolvimiento de Artes (días 12, 13 y 14 de enero).
. 3º Bón.: en el Sector de Tremp (finales de enero).
. 5º Bón.: en Ciérvoles, Villafranca del Penedés, Calleja y participa en la ocupación de Barcelona (26 de
enero).
. 6º Bón.: en Vimbodí.
. 9º Bón.: desde Sort pasa a Tremp (14 de enero).
. 11º Bón.: en Rubielos de Mora (Teruel) (9 de enero).
. 133º Bón.: defiende el Sector de Terriente (Teruel).
. 136 ºBón.: desde las posiciones de la ribera del Segre pasa al Sector de Esparragosa en Badajoz (8 de
enero).
. 140º Bón.: Defiende posiciones en Pobla de Segur.
. 506º Bón.: Desde Lérida avanza hasta el castillo de Maraval y luego por Borjas Blancas, Arbeca, altos de Monserrat, Romaguera, Tarrasa y Sabadell.

Febrero 1939:

. 1º Bón.: en Mora de Rubielos (14 de febrero) y en Fuentes de Rubielos (Teruel) (28 de febrero).
. 2º Bón.: corta la carretera de Berga a Vich cerca de oristá (Barcelona) (1 de febrero) y actúa en San
Vicente de Castellet (22 de febrero).
. 3º Bón.: avanza por Orgañá, Pla de san Tirs y Alás (Cataluña) y, posteriormente, se encuentra
acantonado en Barrado (Cáceres).
. 5º Bón.: persigue al enemigo por Santa Coloma de Farnés, Bescano y otras localidades; en Barcelona
el 21 de febrero.
. 6º Bón.: avanza por Gerona y ocupa diversos objetivos hasta Puerto de la Selva; posteriormente pasa a
Casatejada (Cáceres).
. 8ª Bón.: avanza por Berga, Figols y Monte Cipriano; pasa luego al Frente de Guadalajara y, junto al 9º
Bón., marcha al Sector de Sigüenza.
. 140º Bón.: avanza hasta la frontera por Güils de Cerdaña (3 a 10 de febrero), en la zona de Puigcerdá y
luego en Barcelona.

Marzo 1939:

. 1º Bón.: en Mora de Rubielos (Teruel) (18 de marzo), luego en Albentosa (28 de marzo), Sarrión (29 de
marzo), ocupa Torrijas (30 de febrero) y, posteriormente queda en Aras de Alpuente (Valencia)
(31 de marzo).
. 2º Bón.: se traslada a Gerindote (Toledo) y otros puntos (14 al 24 de marzo); luego pasa a Manzanares
(Ciudad Real) (29 de marzo).
. 3º Bón.: marcha al Frente de Guadalajara (11 de marzo) y luego avanza hasta Aranzuegue.
. 4º Bón.: en Peña Juliana (23 de marzo); efectúa luego reconocimientos por diversos pueblos de Valen
cia El Pontón, donde acaba la guerra.
. 5º Bón.: participa en la ruptura del Frente de Toledo (a primeros del mes de marzo).
. 6º Bón.: desde el Frente de Toledo, marcha a Murcia.

(El resto de las Unidades del RISM prosiguen las acciones de sus Frentes hasta el final de la guerra)

FUENTE: Elaboración propia partiendo de los datos de Heráldica e Historiales del Ejército (Regimiento
de Infantería San Marcial nº 7) y PRIEGO LÓPEZ, Juan, Síntesis Histórica de la Guerra de Li
beración (1936-1939),

4. Recompensas y distinciones

A lo largo de su vida activa, el Regimiento de Infantería San Marcial, fruto de su valor en el combate, recibió varias condecoraciones, entre las que destacamos las siguientes:

.1814: La más importante, la “Cruz de Distinción en la Batalla de San Marcial”, concedida por S. M. Fernando VII por Real Orden del 24 de octubre de dicho año. Condecoración reservada por Wellington a las tropas españolas que alcanzaron a los franceses más allá de la frontera del Bidasoa. La misma sería de oro para los Generales, Jefes y Oficiales y de metal del mismo color para la Tropa (en la que ser incluían los Suboficiales).
Dicha medalla “está formada por cuatro brazos rojos, que rematan en punta, y en sus extremos tiene globos de oro. En el centro, en campo blanco, hay dos sables cruzados circundados en laurel (expresión bélica enmarcada por el símbolo de victoria); alrededor, una orla de color azul clara, y en ella con letras de oro, se lee: “El rey a los vencedores en San Marcial”. En el lado izquierdo, entre los brazos, tiene un león de oro, y el parte opuesta, un castillo también de oro; entre los brazos, una flor de lis”; medalla sujeta por una cinta con los colores a mitad morado o púrpura (representación de la justicia, el ingenio, la grandeza y la sabiduría) y rojo (símbolo del dios de la guerra, de la fortaleza, el valor, el honor, la osadía y de la victoria); ambos expresión de servicio y protección al Soberano y a la Patria.
. 1849: “Corbata de la Orden Piana” para su Bandera, otorgada por S. S. Pío IX, el 6 de agosto de 1850 (año quinto de su Pontificado), por haber formado parte de la expedición liberadora de los Estados Pontificios. La misma consiste en un rosetón de plata partido de oro con las armas pontificias, bordado sobre la lazo que se ata en la parte superior, debajo de la moharra, remate del asta de la Bandera.

Al respecto, el citado Papa redactó un “Breve Pontificio” en el que se otorgaba al Regimiento la citada distinción, “tanto para propagar la memoria de este ilustre hecho, como también para testificar más claramente la constancia de fe y amor hacia Nos y a esta silla de San Pedro, de dicha expedición militar”, dándole “licencia apostólica para usar en su Bandera la Corbata del mismo color que tiene la insigne divisa que llevan al lado izquierdo del pecho los caballeros de la Orden de Piana” (cinta de color azul con listas encarnadas en los bordes).
. 1912: Placa, con dedicatoria, entregada por la Comisión Patronal del Centro Industrial de Bilbao con motivo de la actuación en la represión de las huelgas de Vizcaya.
En la citada aparece el siguiente texto: “El pueblo de Bilbao al Regimiento de Infantería San Marcial nº 44, dedica este recuerdo como testimonio de gratitud por la obra de pacificación de la villa durante la huelga de 1911”.
. 1936-1939: Las siguientes Medallas Militares colectivas (11 en total) a las siguientes unidades del Regimiento:

.. 1º Bon., concedida el 6 de diciembre de 1938.
.. 2º Bon., el 23 de septiembre de 1937; otra el 1 de julio de 1940: otra el 13 de noviembre de 1941.
.. 5º Bon., el 4 de octubre de 1938; otra el 10 de junio de 1940; Medalla Italiana al Valor Militar (según consta en el Archivo de Documentación de la Guerra de 1936-1939)
.. 6º Bon., el 13 de mayo de 1940.
.. 4º, 7º y 11º Bon,s, y 3º Cía. De Morteros, el 23 de julio de 1938.
.. 7ª Cía de morteros, el 10 de junio de 1940.
.. 2ª Cía del 4ªº Bon., el 24 de septiembre de 1937.
.. 17 Cía (2ª del 4º Bon.), diciembre de 1936.
. 1973: Por Real Decreto de 15 de noviembre se crea la Medalla Conmemorativa de la Batalla de San Marcial para ser otorgada a los descendientes directos de los Generales, Jefes, Oficiales Clases de Tropa y a los vecinos de Irún y demás personas que tomaron parte en la Batalla, así como a todos aquellos que hayan contribuido a las fiestas del Centenario.
La misma puede ser de oro, plata o bronce según el grado de participación. Consiste en un cuadrado esmaltado en rojo con la inscripción: Vigilancia/Custos; una cruz lisa, con el brazo inferior más largo, sobresale de dicho cuadrado; en los ángulos se sitúa la flor de lis y un castillo del que sale una victoria; en el reverso figura la inscripción: Centenario de la Batalla de San Marcial XXXI Agosto MDCCCXIII Irún; finalmente, su cinta de 30 mm. de ancha tiene los colores morado, blanco y rojo en tiras verticales.
- 1976: el 10 de junio recibe la Medalla de Oro de la Ciudad de Burgos a la Bandera del Regimiento, concedida por el Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad reunido en sesión plenaria el 5 de mayo. Escudo de E

5. Su desaparición (el final de su historia militar)

Tras la guerra civil, con la reorganización subsiguiente del Ejército, el Regimiento de Infantería San Marcial (RISM) quedaba constituido con los Batallones 1º, 6º y 133 y los “A” y “B” (éstos desaparecidos luego en 1940 cumplida su misión de cobertura de la frontera en los Pirineos). El resto de unidades fueron absorbidas por otros Regimientos de nueva creación.
Posteriormente, en 1942, por Ley de 19 de noviembre (D.O. núm. 261), con unidades del RISM se constituye el Regimiento 107 que, desplegado en la zona costera de Santander, cubre la misma con motivo de la II Guerra Mundial, hasta 1944, y luego se desplaza al valle del Baztán con la misión de reforzar la seguridad de la frontera franco-española.
Disuelto el Regimiento 107 en 1946, sus unidades se incorporan a Burgos.
Ese año se organiza el 4º Batallón del Regimiento de Infantería San Marcial nº 7 que se destaca a Jaca con misión de cobertura del Pirineo central y combate de las partidas guerrilleras, y sucesivamente otras unidades del Regimiento se fueron incorporando a otras zonas fronterizas.
Ya en 1947 el Regimiento, establecido en Guipúzcoa, forma parte del 35 Subsector de la zona norte pirenaica, hasta que en octubre de dicho año, tras su relevo, se fueron incorporando sucesivamente a la Plana Mayor de Burgos las unidades del Regimiento que habían estado destacadas en Guipúzcoa.
A partir de entonces, el Regimiento, integrado en la Brigada de Defensa Operativa del Territorio (BRIDOT VI), desarrolla las funciones propias de guarnición en tiempo de paz: rendición de honores de ordenanza a autoridades militares en diversos actos oficiales (entregas de mando, Pascua Militar, visitas de autoridades militares y civiles, recepción de una nueva Bandera el 13 de marzo de 1983, celebración de aniversarios de otras unidades militares ubicadas en Burgos etc.), Juras de Bandera (de tropas, sacerdotes y religiosos), despedidas del soldado, celebraciones de la Patrona del Arma, ejercicios tácticos (de pequeñas unidades: Compañía, Batallón, de Grupo y Agrupación Táctica, de guerrillas y contraguerrillas, de Puestos de Mando, etc.) en diversos campos de maniobras de la provincia y fuera de ella, participación en paradas militares y desfiles (Aniversario de la Liberación de Bilbao, de la Batalla de San Marcial en Irún, Aniversario de la Victoria, Conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas, desarrollo de la Semana de las Fuerzas Armadas, Acto de Homenaje a la Bandera, inauguración del Monumento a las Fuerzas Armadas el 28 de marzo de 1983), exposiciones estáticas de material militar, exposiciones de uniformes militares, miniaturas, filatelia militar, etc., cobertura de las calles en Burgos durante las procesiones de la festividad del Corpus Christi, del Curpillos y del Santo Entierro en la festividad de Viernes Santo, participación en la extinción de incendios en diversos lugares de la provincia y cobertura de objetivos en misión de seguridad en colaboración con la Guardia Civil.
En 1976 (26 de abril) se efectúa el traslado del Regimiento desde su acuartelamiento en la ciudad al de Castrillo del Val, y, finalmente, en 1985, siguiendo la Instrucción General 20/85 del Estado Mayor del Ejército sobre la organización de la V Región Militar Pirenaica Occidental, y órdenes posteriores, desaparece el Regimiento de Infantería San Marcial nº 7, en ese momento al mando del Coronel D. Eduardo Fuentes Gómez de Salazar, haciéndose entrega de su Bandera, inicialmente en depósito, al Batallón II del Regimiento de Infantería Garellano nº 45; asimismo, se entrega a la Capitanía General de la V región Militar (en Burgos) los materiales constitutivos del Museo particular del Regimiento al objeto de su integración, junto a los de otros de las Unidades de la antigua VI Región Militar, bajo el impulso del Teniente General D. Miguel Iñiguez del Moral, en el hoy Museo Militar de Burgos, ubicado en el Acuartelamiento “Diego Porcelos”, antigua sede de la Academia de Ingenieros.
Desaparición del Regimiento pero no así de su nombre que continuará vivo en el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) nº V “San Marcial”, organizado de acuerdo con el Plan de Modernización del Ejército de Tierra (META), en base a las Compañías de Operaciones Especiales (COE) nº 61 (ubicada en Burgos) y la COE nº 62 (en Bilbao), transformadas en COE nº 51 y 52 respectivamente, integradas a partir de 1985 en la Base Militar de Castrillo del Val (Burgos); unidad que además mantendrá en su escudo, diseñado por una Comisión de Uniformidad del Mando Superior de Apoyo Logístico, las anclas y el lema del RISM (el oso que aparece en la parte inferior, animal representativo de la zona Norte, simboliza la fuerza y la agresividad de la unidad).
Sin embargo, posteriormente, en 1996 con la aplicación del Plan Norte y la disolución de dicho GOE, el nombre de San Marcial, deja de estar ligado a Burgos; no obstante, subsistirá por un tiempo, primero con su adopción por la Brigada de Defensa Operativa del Territorio (BRIDOT VI), situada en Vitoria y, posteriormente, con la Brigada Ligera de Infantería (BRIL), que sustituyó a la anterior en la misma ubicación.


BIBLIOGRAFÍA

ALMIRANTE, José, Diccionario Militar, Ministerio de Defensa, Madrid, 1989.
ANDUJAR CASTILLO, Francisco, Los militares en la España del s. XVIII. Un estudio social, Universidad de Granada, Granada, 1991.
. ANÓNIMO, Noticia de las Órdenes de Caballería de España. Cruces y Medallas de Distinción con estampas, Imprenta de Collado. 1815.
BALDOVÍN RUIZ, Eladio, “Organización territorial militar”, Revista Ejército, Nº 770, Ministerio de Defensa, Madrid, 2005.
CALONGE PÉREZ, Ignacio, El Pabellón Español o Diccionario histórico de las batallas más notables…, Imprenta de Alejandro Gómez Fuentenegro, Madrid, 1855-66.
GATES, Madrid, La úlcera española. Historia de la Guerra de la Independencia, Cátedra, Madrid, 1987.
GÓMEZ RUIZ, M. y ALONSO JUANOLA, V., El Ejército de los Borbones, 1700-1746, Servicio Histórico Militar (SHM), Salamanca, 1989.
MERCURIO DE ESPAÑA, Imprenta Real, Madrid, 1795.
PRIEGO LÓPEZ, Juan, Síntesis histórica de la Guerra de Liberación (1936-1939), SHM, Madrid, 1968.
SÁNCHEZ DEL MORAL, Fernando, La arquitectura militar en Burgos (Historia de Burgos. IV Edad Contemporánea), Caja de Burgos, Burgos, 2007.
SANZ BELZA, Eliseo, “San Marcial. Estudio geográfico-histórico”, Revista Técnica de Infantería y Caballería, Madrid, 1908.
SHM, Heráldica e Historiales del Ejército, Madrid, 1969.

viernes, 29 de abril de 2011

SOBRE EL PESO DEL ORIGEN DE LAS "CRISIS DE LOS PAÍSES ÁRABES"...

Fernando Pinto Cebrián

En la lógica de la información, ahora se habla de la situación de cada país en crisis y parecen entrar en el olvido las cavilaciones sobre su origen.

Analizar todas las hipótesis mientras se busca la realidad del mismo es importante por cuanto alguna de aquellas ha de influir en las consecuencias finales.

Se ha considerado que la misma ha sido espontánea, sin dirección inicial, que ha sido motivada por el hambre y la pobreza, la sujeción a gobiernos despóticos y apoyada por el uso de diferentes comunicaciones vía Internet,…

Tal vez parte de lo apuntado está junto al fondo de la cuestión pero también hay que tener en cuenta que los países en crisis son musulmanes.
Asunto éste que Occidente parece minimizar en sus análisis como tratando de ocultar su temor a que al final aparezcan con fuerza algunos radicalismos islámicos autóctonos o internacionales.

Pocos analistas consideran que sus ciudadanos, como musulmanes, definen su país como parte integrada en dar al-Islam (la “morada de Dios” en el mundo) y que por ello sus gobernantes han de ejercer su dirección de manera legítima y justa, de forma que cuando no actúan de acuerdo con lo preconizado, transformados en fuerzas del mal cara al pueblo al que oprimen, se puede provocar legítimamente su derrocamiento al ser excluidos por impiedad (takfir) justificándose entonces la oposición, la violencia, la revolución armada y la guerra contra él y sus seguidores.
En ese momento, aquel dar al-islam se transforma hasta su reposición por un yihad “bueno” y necesario en dar al-harb (la “morada de la guerra”).
Un yihad, considerado legítimo, que no necesariamente ha de estar relacionado o supeditado al yihad militante, terrorista, nacional o global.

Por otro lado algunos analistas occidentales, ante la petición de los opositores de democracia, aunque hagan cábalas sobre el tiempo que costará su asentamiento, olvidan que la misma en principio no dejará de ser islámica y por lo tanto no laica, occidentalizada y moderna.

En todo caso se ha de tener en cuenta que la gente no se “convierte” a la democracia de corte occidental de la noche a la mañana y más cuando en esos países durante mucho tiempo se ha estado (y se está) en contra de la colonización y la dependencia “imperialista” de Occidente con sus intentos reiterados de modificación de su cultura tradicional y de secularización de la sociedad, de ahí la desconfianza hacia lo proveniente de fuera a pesar de la petición de apoyos a occidente cuando el poder cuestionado se resiste al cambio o al abandono.

Ya veremos…
De todas formas, para “ver” bien, en los análisis hay tener en cuenta, amén de la realidad de cada momento, el peso de las consideraciones citadas aquí (de forma muy sintética eludiendo su complejidad), avaladas por hechos violentos y bélicos anteriores (antecedentes), para no dejarnos llevar de ingenuidades o de espejismos.

jueves, 31 de marzo de 2011

DONDE ESTAMOS...

Fernando Pinto Cebrián


De toda guerra se habla hoy día con eufemismos de diferente orientación según el lado del que se la mire o se la quiera mirar…


Así se presenta a la sociedad como un conflicto bélico diferenciado de la guerra en cuanto que no hay declaración expresa, como una acción bélica preventiva o efectiva para la imposición de la paz, como una intervención armada necesaria para la reconstrucción nacional, como un hecho bélico en defensa de la sociedad civil,…


El origen: la compleja visión del acontecimiento desde el poder político encubriendo, llegado el momento de la acción, la simplicidad del pensamiento militar al respecto…


Es el momento, en el que funcionando la diplomacia de guerra y ante las diferencias de opinión, disensiones y críticas de los analistas, se inicia la consulta pública por parte de los civiles a los correspondientes expertos castrenses sobre la situación del conflicto, en muchos casos buscando únicamente la reafirmación de sus ideas…


Preguntas de todo tipo a los mandos militares: excesivamente esenciales, falsamente ilustradas, hasta visionarias,…, junto a otras inteligentes, no tantas…


El resultado, hipótesis que no resuelven, desde el “donde estamos”, lo que va a pasar… Surgen entonces, en el plano militar, teniendo en cuenta las voluntades en oposición, más preguntas elementales, esenciales a resolver, según su opinión, por los servicios de inteligencia (que ya se habrán adelantado seguramente a tal intuición):


. Cara a la mentalidad “occidental a la hora de resolver próximas intervenciones ¿los opositores activos contra Gadafi siguen teniendo la consideración de “civiles” o son una fuerza armada constituida? ¿Se la reconoce ya como tal?.

. El apoyo aéreo que se les presta, ¿es o no intervención armada? (para Gadafi no hay duda) . Cual es el planteamiento bélico del “lider” del Libro Verde para solventar el apoyo bélico exterior a los opositores; fundamentalmente como está cubriendo sus bajas de personal y material y, en consecuencia, que posibilidades tiene de continuidad en su acción armada.

. Qué planteamiento, como fuerza armada, se hace la oposición para enfrentarse al ejército de Gadafi: organización, formación básica y medios para alcanzar la superioridad que la victoria requiere…

. …


. Y por encima de todo, qué elementos del conflicto se consideran límites en el hasta donde y hasta cuando de la actual intervención “occidental”.

Y fuera de este asunto concreto, ¿que hacer si hay (como hay) ataques a civiles en otros pueblos árabes levantados contra sus gobernantes?...