sábado, 20 de diciembre de 2008

PROPAGANDA TERRORISTA


PROPAGANDA TERRORISTA

Fernando Pinto Cebrián


Hace tan solo unos días se difundió la “noticia” de que Al-Qaeda declaraba a España, una vez más, país objetivo.
Y, también una vez más, los comentaristas apuntaban que su conocimiento alertaba a las fuerzas de seguridad sobre la posibilidad de atentados.

Nada nuevo aunque se tenga constancia de un aumento cuantitativo (constatación importante) de las declaraciones de amenaza.
Para Al Qaeda, España es ya objetivo permanente se envíen o no tropas a países musulmanes en conflicto, la recuperación de Al-Ándalus da tal carácter al territorio español

De todas formas, el video de Al Qaeda no deja de ser mera propaganda terrorista: un permanente intento de demostrar su existencia y justificar su violencia con el objeto de que los medios de comunicación, con su difusión, contribuyan a formar una idea de quienes son, de sus ideas, de que es lo que quieren, de su capacidad y de sus posibilidades (en muchos casos sobreestimadas), al tiempo que tratan de producir alerta social y hostigar a las fuerzas de seguridad con la posibilidad de un próximo atentado. Buscan que la reacción ante sus comunicados sea excesiva por parte de todos los que pueden ser sus víctimas, por eso emplean la técnica de aplicar ruido, mucho ruido…

Ruido propagandístico que emplean, básicamente, en dos direcciones concretas, sea el terrorismo nacional o internacional:
1.- sobre los atentados realizados
2.- sobre las amenazas (futuros atentados a realizar)
En algunos casos al 1 se suma el 2.
Y en ambos, siempre está presente la “justificación” sobre lo hecho y sobre aquello por hacer y, al mismo tiempo, el ensalzamiento de su grupo e ideas tratando de levantar la moral a sus seguidores y acólitos, de enardecerlos para que actúen y, asimismo, minar la voluntad de sus “víctimas”.

En algún caso, pueden sorprender, pero cada vez lo harán menos si la difusión de su propaganda es la justa y si sobre ella se hace la crítica adecuada y oportuna.
Bien se sabe que tal tipo de manifestaciones, aunque se analicen en profundidad, no suelen aportar mucha información sobre los terroristas. Sin embargo no se echan en saco roto por su posible acción catalizadora sobre los terroristas apáticos o dormidos.
De todas formas, lo realmente interesante para que la sociedad no se alarme en exceso es saber que las fuerzas de seguridad trabajan en continuidad creciente, hora a hora, día a día,…, y que nunca lo hacen al compás de los comunicados terroristas, ya que siempre intentan estar por delante.
Lo importante es lograr que los violentos nunca marquen las pautas, los métodos, los tiempos,…, de un trabajo, el contraterrorista, que busca siempre frustrar sus acciones antes de que se produzcan, incluso aquellas de la emisión de su propaganda.
Y es que ésta, además, puede ser una vulneralibilad para el grupo terrorista que la emite por desvelar la permanente incoherencia y falsedad de sus planteamientos.

domingo, 30 de noviembre de 2008

GLOBALIZACIÓN, GLOBALISMO Y GLOBALIDAD


GLOBALIZACIÓN, GLOBALISMO Y GLOBALIDAD


Fernando Pinto Cebrián


El “Imperio” del Oeste ha renovado su jefatura y se habla de cambio con derivada “global”. Un “Imperio” que se dice necesitado de transformaciones, tal vez porque se ha dado cuenta (no se si ahora) de su declive “global”.

Desde allí se nos habló mucho antes de la “crisis o del fin de la historia”, de “los últimos días del presente”, del “pensamiento único” de la “mundialización o globalización”, de la “aldea global”, etc. En definitiva, de los profundos cambios que, sobre la concepción del mundo, tales ideas dispersas en el ámbito mundial (¿a propósito?) producirían.
Los debates sobre tal concepción, entre los partidarios de la “globalización” y de la “antiglobalización”, no se hicieron esperar, y aún hoy nos siguen persiguiendo acentuados con el catalizador de una crisis económica/financiera “global”.
Unos deseaban y propiciaban tal “globalización”, otros la rechazaban y trabajaban en su contra, mientras que los indiferentes observaban.
Los primeros, eran los “descubridores” de la panacea a sus planteamientos “mundializadores”.
Los segundos, dándose cuenta de la presión “globalizadora” unidireccional en el terreno económico y de algunos de sus presuntos efectos negativos (desequilibrios económicos, desigualdad e injusticia social, limitaciones políticas, etc.), plantearon una “antiglobalización” que, unificada sólo en cuanto a la necesidad de escapar de alguna manera a aquella, intentaba al mismo tiempo compensarla con el añadido de unas “globalizaciones” específicas: cultural, política, de aplicación de los derechos humanos,…, dando lugar realmente, desde la “antiglobalización”, a una “globalización” multidireccional.
De todas formas, no hay que engañarse, la “globalización” no es un fenómeno nuevo. Lo “global”, la “globalidad” en el sentirse “ciudadano del mundo” conviviendo con las diferencias, ha sido una constante en la historia de la humanidad al compás de la aproximación entre los pueblos por medio de su economía (sobre todo), de su hacer político, de las guerras, de su cultura, de sus costumbres, etc., y, además, aunque le pese al poder mundial (o los presuntos poderes mundiales), es un fenómeno sobre el que los “terrícolas” de a pié no tienen posibilidad de decisión. Está ahí, más o menos oculto, y aparece o desaparece según los impulsos de los Estados “globalizadores” sobre los otros, los constituidos en terreno a “globalizar”. Lo que ocurre hoy es que hay una serie de catalizadores que acentúan su presencia: fundamentalmente la rapidez de comunicación de la información y de desplazamientos.
A lo largo de la Historia, han aparecido Estados que, por su poder político, económico, militar,…, fueron capaces de influir en el entorno internacional, creyendo que sus valores y su forma de vida deberían ser adoptados por los demás, y, asimismo, de crear una teoría-ideología al respecto (la suya, claro está): el “globalismo”, con la que construir su “globalidad” (y todos contentos).
Eran los Estados (o el Estado) con poder director de “globalización”. Estados con la posibilidad de generar tensiones entre ellos y sus seguidores por la asunción de tal poder.
A ellos se unieron otros convencidos de los beneficios de tal “globalismo” y actuaron, interesadamente, como repetidores pasivos y activos de su expansión y/o aplicación, pero con la posibilidad de mantener cierta autonomía para poder aceptar o rechazar algunas partes de la teoría “globalizadora”, siempre y cuando no creara conflictos al “director”.
Eran los Estados de poder medio en la “globalización” que podían verse arrastrados hacia las tensiones de los mayores
Otros, sin autoridad alguna, fueron el terreno en el que se jugaba la “globalización”, sobre todo la económica.
Eran los Estados sin poder de “globalización”, y muchas veces sin poder de “antiglobalización”.
Y ahora, en un mundo así repartido (con variaciones lógicas por el correr del tiempo), la “globalización” y la consecuente “antiglobalización”, siguen adelante.
Ambos fenómenos continúan presentes en base al supuesto de que la “globalización” une y al mismo tiempo separa, pero que si sabemos evitar aquello que disgrega podremos alcanzar la “prosperidad global”.
Ideas en tal sentido, tanto a favor como en contra, todas
El ex Presidente Clintón apuntaba en Madrid (Conferencia en la Fundación Rafael del Pino, 2001) que “lo importante no es si la globalización seguirá adelante, sino de que manera lo hará”. Su globalización, por supuesto económica, en la que expone con claridad los tres Estados expuestos: el director, el asumidor y los que hay que globalizar, para que funcione ha de "implicar a todos los países” amigos, ya que “si no trabajamos juntos, nunca venceremos a nuestros enemigos”.
Bien.

¿Y en la actualidad? ¿Habrá cambios tras aquel apuntado al comienzo? ¿Habrá, como primer paso, una “desglobalización” de la economía “globalizadora” anterior? ¿Nacerá una nueva “globalización” económica que tenga en cuenta los errores cometidos? ¿Se escucharán las voces de los “antiglobalizadores” y de los “globalizados” a la fuerza? ¿Se caminará hacia una “globalización” completa, uniendo lo económico a los demás aspectos de la sociedad global?...
Difícil encontrar respuestas desde el pesimismo actual, sobre todo cuando la prioridad de resolución de los problemas económicos se conjuga con otros frentes en los que también es necesario intervenir: guerras, terrorismo “global”, fracturas en el Derecho Internacional, en la Convención de Ginebra, en los Derechos Humanos, recuperación de la diplomacia pacificadora, y un largo etcétera.
Veremos.

martes, 28 de octubre de 2008

En recuerdo de mi amigo




En recuerdo de mi amigo


Fernando Pinto Cebrián

Hace unos días vi como desmantelaban la casa de mi viejo amigo.
Ya un anciano, aún está en este mundo viviendo, no se de que manera, separado de su hogar…
No se como, porque adoraba su garito, tal como él decía…
Una pequeña habitación “residencial” le acoge de momento.
Y ahora sus hijos, después de que firmara la pertinente autorización, lo han vendido.
Mi amigo ya no podrá regresar a lo que le quedaba de lo suyo, de lo que creó para su mujer, que ya le espera, y para sus hijos.
Todo el mundo contento. Era la solución, a no se que, se dice…
Se puede considerar que aquellos están ahora en fase creativa, ¿pero desmontar en vida lo que su padre aún querría ver…?
Da una pena horrible, porque se que estaba orgulloso de su lar, de que quería volver allí a ver una vez más los recuerdos que le quedaban, porque se que prefería morir allí antes que en una habitación desconocida,…
Lo había repetido insistentemente en muchas ocasiones…
Era un hombre de carácter, pero su autoridad ahora está limitada por su dependencia…
Al final, ¿será verdad aquello de “cuida a tus hijos porque ellos elegirán tu residencia? …
Cada caso es diferente y es difícil a veces ajustar la realidad a lo pensado.
No nos hagamos mala sangre, que no nos invada el pesimismo, hay que vivir contando con que no siempre es así, que el respeto de los menores en edad, dignidad y gobierno por los mayores existe…
Siempre se nos ha dicho, y ellos lo saben:
No pidas caridad si no tienes piedad.
No pidas amor si no sabes darte.
No pidas entrega si eres egoísta.
No pidas bondad si no sabes perdonar.
No pidas pureza si estás lleno de suciedad.
No pidas obediencia si no obedeces.
No pidas…
Pero, en la realidad, las respuestas en ocasiones no encajan…
Y por eso no está de menos ser previsores en la consideración de que “criar cuervos es hacer el gilipollas porque ponen menos que las gallinas”…
Y la impotencia me invade cada vez que le visito…
Adiós viejo amigo.

martes, 23 de septiembre de 2008

POLÍTICA Y TERRORISMO ("menos ruido y más nueces")


POLÍTICA Y TERRORISMO

(“menos ruido y más nueces”)

Fernando Pinto Cebrián


Dejemos a un lado las posibles causas políticas, reales o creadas, por así llamarlas, del terrorismo, de su visión política, por así llamarla, desde sus intransigentes posiciones, de la manipulación de grupos afines para su participación en la acción política, si así la llamamos, como complemento a la violencia,…
Esa, en su conjunto, es, en su caso, otra política.

Aquí y ahora, la breve reflexión que exponemos alcanza sólo a la POLÍTICA, aquella referente a las actividades de un Estado y su Gobierno, y a las propias de los diferentes grupos políticos en un sistema democrático sin abusos de poder.
Y más en concreto, a aquella que, desde el lado contrario, desde el terreno antiterrorista o contraterrorista, se enfrenta al terrorismo, en algunos casos cronificado, buscando dar la respuesta más adecuada a su violencia.

Pero lo simple se hace complejo cuando consideramos que un Gobierno está constituido por políticos, en ocasiones de diferente ideología aunque alguna predomine.
Un Gobierno que cuenta con unos apoyos, puntuales o no, que ha de estar atento a una oposición más o menos virulenta dependiendo de la ocasión, y vigilante a la posible aproximación interesada a la vida política de grupos afines a los terroristas.

Así, acercándonos a la realidad, variable según países, regiones y localidades, nos encontramos con multiplicidad de políticos diferentes, más o menos unidos o desunidos ante las múltiples interpretaciones y aplicaciones de la POLÍTICA.
Y así se puntualiza la POLÍTICA del momento.
Una POLÍTICA conformada por varias políticas.
Una POLÍTICA que busca el consenso y la unidad de acción en cuanto posible para seguir la dirección que el Gobierno de turno considera acertada en la creencia de que la sociedad se lo demanda.
Una POLÍTICA conformada por aciertos y errores, al compás de acuerdos y desacuerdos políticos, del logro o del fracaso en la búsqueda de soluciones a los problemas de la sociedad.

Muchos Gobiernos saben lo difícil que ha sido en ocasiones consensuar la unidad política contra el terrorismo y que tal cuestión haya alcanzado la consideración de “problema de Estado”.
Y saben también de las dificultades, una vez logrado tal acuerdo, de su mantenimiento por encima de los intereses y objetivos políticos partidarios, los suyos y aquellos de los demás.
Y traslademos lo nacional al terreno internacional, donde también hubo y hay dificultades de entendimiento.

¿Porqué las decisiones al respecto no se toman de común acuerdo (que no debería ser difícil) entre todos los partidos y no sólo por unos pocos?
Si la dirección corresponde al Gobierno ¿Porqué algunos sólo apoyan si se hace únicamente lo que ellos plantean?
Las fallas de memoria, con la mezquindad política propia del que olvida, resultan en muchas ocasiones más que evidentes.
El “papel mojado” circula en múltiples direcciones políticas.
Y entonces la sociedad que creía en los políticos, aquellos en cuyas manos habían colocado la resolución del problema se resiente.

La impotencia y la desconfianza hacen su aparición.
Y sólo el aumento de los daños terroristas, el aumento del número de las victimas, parece reconducir momentáneamente la situación.
Lamentablemente, sólo así, por un corto periodo de tiempo, reaparece el necesitado consenso.

Ya “llueve sobre mojado”.
Las repulsas y los gestos condenatorios de cualquier tipo…, aún siendo necesarios como señal de identidad y de unidad, ante las actitudes anteriores y posteriores de algunos políticos y sus partidarios, resultan huecos, vacíos, palabrería vana,…
Ante la sociedad, por su repetición propagandística, la falta de acuerdo, las críticas y acusaciones mutuas, parecen falsos, sin fuerza para ayudar a la resolución del problema…
Y llegan a cansar…
Y no digamos nada si la prensa, olvidando que el terrorismo es “problema de Estado” acentúa la tensión política y social a cada momento.
Menos mal que la eficacia de los cuerpos y fuerzas empleados en la lucha contra el terrorismo, a pesar de algunos intentos de manipulación partidaria, de algunos desconciertos provocados…, apuntan generalmente en la dirección correcta.

¿Soluciones?
Hay que ser optimista, ¡todo se arregla!
Inicialmente sería bueno plantear una POLÍTICA contra el terrorismo en la que creamos todos.
Y si hay disensiones (que no faltarán), ¡por favor!, hacerlas en privado.
¡Basta de utilizar el problema como “arma arrojadiza en el debate político”!
¡Basta de batallas políticas que sólo benefician a los terroristas en sus planteamientos de división!

En resumen: "menos ruido y más nueces".

domingo, 24 de agosto de 2008

"Dioses Falsos" (Reflexionando)


“DIOSES FALSOS”

(Reflexionando)

Fernando Pinto Cebrián


Sí, “dioses falsos”.
Existen.
Los podemos encontrar por doquier, en todos los espacios y ambientes.
¿Quién no ha conocido alguna vez a algún “endiosado”?
¿Y quien no se ha “endiosado” en algún momento?
Unas veces son sólo individuos sin más proyección que la que alcanzan sus relaciones, otras grupos de “dioses”, de presión, entidades, y hasta instituciones.
No todos se afirman como “dioses”, pero si, en general, como “líderes”.
Y pueden llegar a ser peligrosos si no se les detecta a tiempo.
Y lo son por su afición malsana a la manipulación desde una posición, que no se corresponde con su realidad, de aparente o de manifiesto poder.
Ganan nuestra confianza, confunden con tintes de sabiduría nuestro entender, minan nuestros conocimientos y nos llevan a conclusiones que sólo a ellos o a su grupo de “deidades” les interesa.
Y encima, muchas veces desde una inconsciencia que nos ha sido preparada, les damos incondicionalmente nuestro apoyo.
Son creadores de estereotipos, vendedores de ideas que, “madre” o “base” de sus interesados planteamientos, introducen en la mente de aquellos que los “deifican”.
Son aquellos (o aquellas) que han creado especies tales, mentiras universales, tan afirmadas en algunos, que formando parte de la sustancia gris de la sociedad, hace difícil cualquier cambio fuera de su imaginación.
Aquellos que nos convencen de que nada puede cambiar porque las cosas son así, tal y como ellos las dictan o que es mejor cambiar, como ellos digan, para que nada cambie.
Aquellos que nos engañan con falsas proyecciones en nuestro trabajo mientras por la espalda nos aplican un “mobbing” de manual.
Aquellos que apartan las voces de la experiencia alegando la necesidad de la frescura de la juventud (en principio más fácil de manipular).
Aquellos que nos hablan desde unos “principios” que nunca explican.
Aquellos que dictan reglas morales desde su amoralidad.
Aquellos que creen que sus ideas y las de su grupo, el que fuera, son las únicas viables, considerando las de los demás equivocadas.
Aquellos que desde una aparente naturalidad nos “venden la moto” por un voto.
Aquellos que afirman que la política es el “arte de lo posible” pero sin contar con la sociedad.
Aquellos que afirmados en la unilateralidad aplican siempre la justicia a su favor.
Aquellos que hablan de tolerancia desde su intolerancia.
Aquellos que se ríen de la tolerancia de los otros.
Aquellos que nos venden al otro, el que sea, olvidando su propia “otredad”, como enemigo a batir.
Aquellos que siempre critican a los demás y no agradecen ser criticados (ni siquiera saben de autocríticas).
Aquellos que atizan a propósito el rencor antes que la reconciliación desde el justo y pactado “olvido” desde las partes.
Aquellos que gastan las riquezas nacionales y el dinero de los demás engañando con “chorradas” que no resuelven problemas.
Aquellos que despilfarran y saquean las arcas que controlan, exigen regalos de lujo, y lo justifican con razones espúrias desde su intocable “deidad”.
Aquellos que hablan del hambre y demás carencias en el mundo y luego se atiborran de irresoluciones.
Aquellos que nos venden la inmigración como un peligro nacional.
Aquellos que plantean falsas lealtades raciales y/o religiosas desde una falsa superioridad y no creen en las posibles “alianzas de civilizaciones”.
Aquellos que aparentando comprender las diferencias sociales de todo tipo avivan el fuego de la división.
Aquellos que permanecen agazapados para asaltarnos con dudas en nuestras decisiones y llevarnos a sus “irreductibles” posiciones.
Aquellos que discuten la violencia de género desde impresentables posiciones machistas enmascaradas.
Aquellos que encuentran la solución a la violencia sólo con la destrucción dejando de lado las posibilidades que, con oportunidad, abre la palabra.
Aquellos que prefieren siempre la revolución a la evolución, pudiendo contar con las dos.
Aquellos que manipulan la globalización.
Aquellos que hablan de inexistencia de la crisis ambiental y de exageración en las medidas a aplicar como corrección.
Aquellos que nos vuelven a asustar con el renacer de la “guerra fría” (que nunca dejó de estar presente) apartándonos conscientemente del conocimiento de la existencia de un número cada vez mayor de pequeñas guerras olvidadas (nunca lo son para quienes las sufren).
Aquellos que no quieren borrar los “paisajes” que crean las guerras para seguir manipulando la paz.
Aquellos que presentan interesadamente la paz como una utopía.
Aquellos que tratan de manipular y controlar la sociedad, incluso la global, con la falta de información y la exageración de los peligros que nos aquejan.
Aquellos que, en suma, no recuerdan (ni saben seguramente) nada de la historia o creen en su final, estando condenados a repetirla arrastrando, desde su falsa “deidad”, a sus “fieles”.
Aquellos que nos empujan a “endiosarnos” en nuestras posiciones en su contra.
Aquellos que… (Lógicamente, cada lector puede añadir o suprimir los que quiera)

Y no está mal, porque sin ellos, con sus errores y aciertos, que también los tienen, no existiría la sinergia acción-reacción (esta última, como oposición, tampoco escapa a los “endiosamientos”) y, como consecuencia, no se podría avanzar en la vida.
Sin embargo resulta muy conveniente no creer a “pies juntillas” en todos los “dioses falsos” que seamos capaces de identificar.
¡Ojo con ellos!, sobre todo con aquellos que patológicamente quieren coartar nuestra libertad, impedirnos razonar e incluso soñar.

domingo, 20 de julio de 2008

EL AVISO


EL AVISO

(Pensamientos y Sueños)

Fernando Pinto Cebrián

Crisis global, suma de crisis específicas de todo tipo, en un mundo cada vez más complejo: ambiental (cambio climático, polución extrema, aguas escasas y contaminadas,…), energético-económica (alza del precio del petróleo, inflación,…), social (hambre, inmigración, conflictos armados, terrorismos,…) y más etcéteras.

¿Una visión que no deja espacio para el optimismo?
¿Será verdad que el mundo se está volviendo loco?
¿Es cierto que nos estamos autodestruyendo?

Y entonces la noticia recogida por todas las agencias de información del mundo:

“Los perros, los amigos del hombre, solos o en manada, comenzaron a morder a hombres y mujeres allí donde los encontraran.
Curiosamente no atacaban ni a los niños ni a los ancianos.
Sólo lo eran los demás. Aquellos que estaban en edad de participar activamente o de influir, individualmente o en grupo, sobre las decisiones comunitarias de todo tipo.
Entendidos en la psicología de los cánidos se han pronunciado al respecto: los perros, sin distinción de raza, estaban dejando de ser los amigos del hombre.
Su intuición canina, aquella que les avisaba de los desastres naturales por llegar, les alertaba ahora de que el hombre propicia muchos de ellos.
Así, según tal teoría, mordían como aviso previo a la futura catástrofe definitiva.”

¿Nos daremos por enterado?...

jueves, 26 de junio de 2008

TERRORISMO DESDE FUERA. TERRORISMO DESDE DENTRO


TERRORISMO DESDE FUERA. TERRORISMO DESDE DENTRO

(Un esquema de la relación entre la razón y la sinrazón)

Fernando Pinto Cebrián


Algunos autores, entre ellos el profesor Walter Laquer, en suma a sus estudios específicos (organización, finanzas, información, logística,…), abordaron también el terrorismo atendiendo a la visión-interpretación que de tal cuestión tuvieron diferentes observadores-analistas de tal tema, fundamentalmente en cuanto a la interrogación de sus motivos.
Asunto difícil de generalizar por cuanto el fenómeno terrorista se presenta diferente según tiempos y las situaciones políticas, económicas y sociales (sin olvidar las religiosas) que le corresponden.
Según el autor citado: el problema del terrorismo es complicado y lo que puede decirse, sin temor de verse desmentido, acerca de un grupo terrorista en un país no tiene en absoluto por qué ser cierto en relación con otros grupos en otros tiempos y en otras sociedades.
Problema que, desde hace tiempo, ha empujado a políticos, historiadores, sociólogos, filósofos, moralistas, analistas, documentalistas e incluso escritores (novelistas, dramaturgos,…), con mayor o menor rigor, con mayor o menor acierto, a la búsqueda de los datos necesarios para resolverlo
Así, en general y al margen de interrelaciones, unos buscaron desde fuera y otros desde dentro del terrorismo.
Unos desde el lado de las víctimas (directas o indirectas) y de la sociedad que las acoge.
Otros intentando situarse, con mayor información o no al caso, en el lado de los agresores, de los violentos, de los asesinos y de sus organizaciones (en este grupo pueden también aparecer terroristas y ex terroristas cuyas aportaciones, salvo que fueran “arrepentidos” verificados, se han de quedar en el terreno de la mera propaganda justificativa de lo injustificable).
Planteamientos coherentes en cuanto que producen elementos para entender el fenómeno terrorista con mayor o menor acierto, pero que muchas veces, unas por falta de rigor y otras de profundidad, quedan en el terreno de lo particular, de lo anecdótico, de lo imaginado (novelizado, teatralizado,…), anticuadas en el tiempo y fuera del terreno cualificado de los expertos en la lucha contra el terrorismo, sea en términos de los general o en el específico de un grupo terrorista concreto.
De todas formas “todo es bueno para el convento”.
Sin embargo, para evitar ensimismamientos en la razón del primer lado e impedir falsas heroificaciones en la sinrazón del lado contrario, se han de tener muy claras las relaciones que el problema terrorista y la oposición al mismo crean en atención a la sociología particular de cada grupo.
El planteamiento puede parecernos “maniqueo”, sin embargo, la separación radical entre víctimas y terroristas, entre contraterrorismo y terrorismo, imprime de forma ineludible tal carácter.
Así, ante cualquier análisis, estudio o planteamiento de cualquier tipo que se haga sobre tal asunto, hay que tener siempre presentes las siguientes consideraciones fuera cual fuese la salida hacia la estabilidad (la paz no es termino del todo adecuado) que se pudiera propiciar y alcanzar, ya que, en ocasiones, ciertos intereses, generalmente políticos, pueden desviarnos de lo obvio al transformar tales fundamentos en “perogrulladas”.

Desde fuera <--------------------------> Desde dentro

Víctimas (directas e indirectas) <--> Terroristas (atentados selectivos/indiscriminados)
Agredidos (pacíficos) <---------> Agresores (violentos y asesinos)
Socialmente asentados en la democracia <---> Aislados y continuamente en fuga
Ideologías democráticas <------> Fanatismos
Legalidad política y jurídica <---> Ilegalidad de todo tipo
Aplicación de la legalidad a los terroristas <--> Aprovechamiento de la legalidad
Esfuerzo económico gubernamental <------ -> Financiación ilegal
Respuestas democráticas <-----> Respuestas antidemocráticas
Empleo de la palabra <----> Empleo de la violencia y de las armas
Justificación democrática <-----> Justificación amañada y antidemocrática
Unidad política y social <-------> Búsqueda de la división total
Apoyo gubernamental, institucional, asociativo <--> Apoyo de organizaciones afines
Apoyo social mayoritario <-----> Apoyo social minoritario y agresivo
Objetivo social: la estabilidad <--> Inestabilidad por el terror
Objetivo político: fin del terrorismo <--> Falso objetivo político unido a la violencia
Periodismo contra el terrorismo <--> Propaganda de todo tipo, necesidad de publicidad
Apoyo internacional contra el terrorismo <--> Relación con el terrorismo internacional
No es una guerra <--> Dicen estar en guerra. Son terroristas aunque, falsamente, se crean soldados revolucionarios o guerrilleros.
...................
Consideraciones generales planteadas en terminos didácticos, un tanto "maniqueas" a propósito, entre el si y el no, sin tintas intermedias, y fuera de relativismos, sólo para el caso de que el Estado que ve el terrorismo "desde fuera", tomado como modelo "académico" al caso, no sea un Estado opresor, que apoyado o no por una parte de su sociedad, empuje, por su violenta agresión a los derechos humanos, a una respuesta también violenta de toda o parte de la sociedad oprimida y masacrada por aquel (entonces "terroristas" para tal Estado).