lunes, 29 de octubre de 2007

EL "YIHAD" Y ESPAÑA

EL “YIHAD” Y ESPAÑA

(Esquema inicial para un análisis en profundidad)

Fernando Pinto Cebrián


- La NOTICIA última: “Célula “yihadista” desarticulada en Burgos…” (25 de octubre de 2007).

- La PREGUNTA, que se hacen los teóricos, especialistas y expertos en terrorismo internacional tras el atentado del 11-M en Madrid y ahora con la desarticulación aludida: ¿por qué España está en el punto de mira del terrorismo “yihadista”?

- La RESPUESTA o RESPUESTAS:
En primer lugar las apuntadas por los expertos atendiendo a las razones generales que suelen citar los “yihadistas”:

. Por la “participación militar” española en la última Guerra del Golfo.
. Por el “belicismo” español contra los musulmanes, determinado con la presencia militar de España en sus países (Afganistán, Líbano,…)
. Por la “ocupación” española de Ceuta y Melilla.
. Por la “presencia” española en el Magreb” influyendo negativamente en los musulmanes de la región (concretamente en Marruecos); presencia que empuja a las acciones terroristas en Marruecos contra españoles.
. Por la “propaganda yihadista” en contra de España, que empuja a la actividad terrorista en su territorio, apoyándose en las razones anteriores y la histórica de “ocupación” del “Al-Andalus” (está última cubriendo cualquier fallo o limitación de otras propagandas más concretas y actuales).
. Por la colaboración internacional española en la lucha contra los “yihadistas” que implica relación con los enemigos de “su Islam” (los EEUU, Israel y aliados preferentemente).

Respuestas que, de una manera u otra, tratan justificar las acciones violentas en territorio español en la base a las “agresiones y humillaciones”, “históricas” y actuales, sufridas, según su opinión, por los musulmanes a manos españolas.

De todas formas, consideramos que hay más posibles respuestas a sumar en un segundo plano:

. La “venganza” por los “yihadistas” inmolados (“mártires” para ellos) el 11-M.
. La “réplica” a las “humillaciones” sufridas durante el juicio del 11-M.
. La constante actividad policial contra los “yihadistas” en España.

Y otras, de carácter más individual, en un tercero:

. El “convencimiento” interior de la necesidad de defender “su Islam” ante la existencia de una “agresión permanente” al mismo por parte occidental y, por ende, española.
. La “incapacidad” para integrar “su Islam” en el mundo actual generando frustraciones que le llevan a la solución violenta abandonando cualquier intento de comprensión de lo occidental o de integración en su mundo, de forma que cualquier tensión intercultural aparecida en el país que les acoge, en este caso España, es tomada como ataque a la comunidad musulmana por el mero hecho de ser musulmanes.

Seguramente se ha de contar con más respuestas, aquellas que cada uno de los terroristas “yihadistas”, particularmente, se dan a si mismos atendiendo a sus experiencias y situaciones personales en relación con España.

Respuestas todas que, en su adición (en la que el orden o prioridad de los sumandos-planos o su número no altera aquí el resultado), “aseguran” la convicción personal de los “yihadistas” en la existencia de una situación de “guerra contra su Islam” en territorio español y, por tanto, la necesidad de una respuesta “armada” en tal territorio.

Situación de “guerra” que, exacerbando su agresividad, coloca pues a España y sus intereses en el punto de mira de los terroristas “yihadistas”, preferentemente para los cercanos por razones obvias: el GICM -Grupo Islámico Combatiente Marroquí- y el GSPC –Grupo Salafista para la Predicación y el Combate-, pero sin descartar la posibilidad de acción de otros más lejanos.
Una "yihad", un terrorismo "yihadista" que, con sus "razones" propias, no precisa pues de la impulsión de los terroristas autóctonos, cuyas motivaciones les son ajenas, para actuar en territorio español.

sábado, 27 de octubre de 2007

LAS "CAPELINHAS" DE SAN MARTÍN


LAS “CAPELINHAS” DE SAN MARTÍN

(“Sentimientos de Lisboa”. Artículo Diario de Burgos. Burgense)

Fernando Pinto Cebrián



El “paladeo” de los nuevos vinos, acompañado del deleite de las primeras castañas asadas, inicia, en estas alturas del otoño portugués, el ritual de todos los años: se abre el camino hacia la fecha de máxima exaltación de tales productos, el 11 de noviembre, día de “Sao Martinho” (San Martín, el franciscano francés que partió su capa entre los pobres acosados por el frío), día de las “capelinhas” (capillitas) en su honor.
Día en el que se sigue tradicionalmente el dicho o refrán portugués de “pelo Sao Martinho vai a adega e prova o vinho” (para San Martín ve a la bodega y prueba el vino).
Dejando a un lado la fiesta religiosa, bastante abandonada por cierto (el templo ha dejado paso a la bodega ya que algunas Hermandades del Santo se constituyeron con los mayores aficionados al “trasiego” del lugar), la manifestación popular, también evolucionada (antes se comía en la Capilla del Santo y luego se sermoneaba desde dentro de una cuba de vino), se ha convertido principalmente en una explosión de alegría profana, tal vez necesaria ante la cercana llegada del triste invierno.
Así, en Lisboa, ese día, en muchos de sus barrios, se organizan bailes, músicas y puestos donde el vino nuevo (“jeropiga” y “agua-pé”, preparado con el bagazo de la uva al que se le añade agua para conseguir un vino “fraco”-flojo-) y el viejo se pueden degustar abundantemente para ahogar penas y afinar gargantas. Fiestas donde las castañas asadas de acompañamiento, antes prácticamente único, son ahora una vianda más de las múltiples que allí se presentan para “petiscar” (picar), para “aconchegar” (llenar, trabar) el estómago.
Finalizada la celebración quedará sólo como “resto” festivo, recordatorio durante un tiempo (hasta casi la primavera), la agradable posibilidad de degustar las castañas asadas a la venta en gran número de característicos tenderetes o puestos, fáciles de descubrir en diversos puntos “estratégicos” de las calles lisboetas.
Puestos, hoy estáticos, que sustituyen a los tradicionales vendedores ambulantes de “castañas” de otros tiempos, encargados de abrir el apetito a los viandantes al grito de “quentes e boas” (calientes y buenas). Puestos fijos, soporte de un asador pequeño, básicamente constituido por una especie de palangana, no muy grande, que acoge el fuego, una rejilla encima en la que se colocan las castañas y una especie de embudo metálico, adaptado a lo anterior, sirviendo de horno y de chimenea.
“Resto” festivo, las castañas, que desaparecidas las “capelinhas” del Santo, frías en su abandono, quedan ahí para calentar la “capilla” propia de cada uno, aquella del estómago y nuestro cuerpo a falta de un pedazo de capa que recibir para cubrirnos del relente.

domingo, 21 de octubre de 2007

LA DOBLEZ DE LOS AGENTES DOBLES (DIMES Y DIRETES)


LA “DOBLEZ” DE LOS “AGENTES DOBLES” (“DIMES Y DIRETES”)


Fernando Pinto Cebrián



Recientemente la prensa ha recogido la noticia: el Servicio Secreto español ha “levantado” a un ex “agente doble”…

Noticia que, sin entrar en concreciones absurdas, nos permite efectuar los siguientes Dimes y Diretes desde un punto de vista analítico general para todos los casos de “doblez”.

Veamos los DIMES:
La Inteligencia, la que sea, al servicio de cualquier organismo del Estado, el que fuere, tiene éxitos y fracasos.
Frecuentemente, de los primeros, salvo por necesidad de realzar su prestigio, se habla poco, unos por secretos en su ejecución y resultado, otros por evitar dar pistas al “enemigo”.
De los segundos tampoco mucho. Los responsables, interesados, si pueden, los ocultan, pero si no es posible saltan rápidamente a los tabloides.
Ejemplos múltiples podemos encontrar en nuestra historia contemporánea, sólo hay que revisar, con la reserva debida en cuanto a contenidos, las hemerotecas o solicitar datos a “Internet”.
En todo caso, en este tema, hay que tener en cuenta que hay éxitos aparentes que luego resultan fracasos o, al revés, fracasos en principio que luego son un éxito.

Y ahora los DIRETES:
Uno de los casos particulares del binomio maniqueo “éxito-fracaso” bien conocido por todos, en la ficción a través de la literatura y el cine “de espías” y en la realidad a través de los m.c.s., es el caso de la “doblez” de los “agentes dobles”.
“Doblez”, que da carácter a tal tipo de “agentes” y que puede suponer un éxito o fracaso dependiendo del lado en que esté situado el manipulador del “doble” y el propio “doblado”. Así, aquel y éste podrán ser patriotas o traidores según desde donde se mire.
Veamos.
Si observamos la casuística general un “agente doble” puede serlo por variadas razones (algo que no explica la prensa):
. Profesionalidad: Cuando el que se dobla es un agente escogido por su Servicio a tal fin. Su misión: obtener información y/o intoxicar al servicio que lo “contrata-compra”. Tal agente puede ser profesional u oportunamente profesionalizado. Por su trabajo es considerado un patriota.
. Por “doblaje” de un agente ya “doblado” por el enemigo, dándole la vuelta a nuestro favor. Se le puede “perdonar” la traición y el resultado puede ser un éxito.
. Interés económico: cuando el agente o ex agente busca ser "doblado" interesadamente a cambio de dinero. Su "compra" le hace traidor.
. Ideología política, social, religiosa,…: Cuando el doblado cuenta con una ideología encontrada con la propia de su Gobierno y de su organización que le lleva a actuar en su contra convirtiéndose en traidor.
. Venganza contra su Servicio o algunos de sus miembros por frustración de su carrera u otro problema. Su odio le convierte en traidor.
. Chantaje efectuado por el Servicio que le “compra” aprovechando alguna de sus vulnerabilidades (descartando la económica ya citada) personales o familiares. Explotación de vulnerabilidades que le conducen a la traición.
Sólo en el primer caso y el segundo, si no se le descubre y se alcanzan los objetivos propuestos, se puede hablar de éxito, caso contrario será un fracaso.
Todos los demás son un auténtico fracaso y un gran fallo para la seguridad.
Fallo porque, en esos casos, superó la prevención y agredió al sistema, obligando a su reparación.
Y para tal comprensión hay que tener en cuenta que siempre que falla la seguridad hay que considerar que la misma no era tal, es decir, que no había suficiente seguridad, y que los responsables de la misma, ejecutivos y dirección, no controlaron adecuadamente el sistema (pero de ésto, lógicamente, tampoco hablará la prensa).

viernes, 5 de octubre de 2007

TAÑIDOS ESPAÑOLES (Y BURGALESES) EN BRASIL


TAÑIDOS ESPAÑOLES (Y BURGALESES) EN BRASIL

(Artículo Diario de Burgos. Burgense)

Fernando Pinto Cebrián


Día 12 de Octubre de 1977, fiesta de la Hispanidad en aquella altura.
En Brasilia fiesta de “Nossa Senhora Aparecida”, patrona de Brasilia.
Fiesta especial también para los españoles residentes en Brasil (unos 500.000 en aquella época) por la instalación en el “campanil” (campanario) de la catedral de Brasilia (proyecto del arquitecto Oscar Niemeyer) de cuatro campanas traídas, en 1973, desde España, en concreto de la fundición, ya desaparecida, de la Viuda de Perea en Miranda de Ebro.
Días antes, brasileños y españoles residentes (quienes las costearon, recibiendo también el apoyo del Gobierno español) pudieron contemplarlas cubiertas de flores a la espera de su consagración y colocación definitiva.
La llegada a ese momento no estuvo exenta de aventuras. Aquellas expuestas eran las segundas campanas enviadas desde España, las primeras se hundieron en el mar al naufragar el barco que las transportaba frente a las costas de Brasil (éstas fueron posteriormente recuperadas y luego repartidas por otras iglesias brasileñas).
“Sinos” (campanas) que, bautizadas con nombres significativos para la festividad española: la “Pinta” (de 1.300 kilos de peso), la “Niña” (de 1.000 kilos), la “Santa María” (de 3.300 kilos) y la “Pilarica” (de 740 kilos), mudarían a otros brasileños: respectivamente, “Santa Cruz”, “Santa María”, “Nossa Senhora Aparecida” y “Nossa Senhora do Pilar”.
Tras la bendición impartida por el Arzobispo de Brasilia y los acordes de los himnos nacionales de España y de Brasil, las campanas fueron izadas a cada uno de sus lugares respectivos: la primera en subir fue la “Pilarica” y, posteriormente, la “Pinta”, la “Niña” y la “Santa María” (el equilibrio del campanario en atención a los pesos de las campanas obligaron a tal orden).
Alrededor de unas 5.000 personas soportaron estoicamente la elevada temperatura del día, y entre ellos los españoles con alto “calor” emocional que luego sería recogido con cariño por la prensa brasileña.
Más fríamente, la placa situada en el pié del campanario recoge para la posteridad el recuerdo a la intervención española en el acontecimiento: “Inaugurado a 12 de Outubro de 1977, os sinos foram doados pelo Governo da Espanha e pelos españois residentes no Brasil. As solenidades foran presididas…”
De todas formas y al margen de lo escrito, son y serán siempre los sonidos, los tañidos de aquellas campanas, españolas y burgalesas por origen, apoyados por un sistema electrónico que intenta superar las dificultades que ofrece la falta de cúpula de los campanarios habituales, los que más recuerden a las generaciones presentes y posteriores de brasileños y españoles la entrañable amistad que une a sus pueblos.

domingo, 30 de septiembre de 2007

PREVISIÓN Y PROSPECTIVA, RETOS PARA EL ANALISTA DE TERRORISMO


PREVISIÓN Y PROSPECTIVA, RETOS PARA EL ANALISTA DE TERRORISMO

Fernando Pinto Cebrián

Tan necesario como conocer la esencia de un problema (información) es tener y saber emplear las herramientas (el análisis entre otras) para resolverlo.


Resulta habitual escuchar, respecto a las acciones a desarrollar en la lucha contraterrorista o antiterrorista, los tópicos de prevenir, combatir y terminar con el terrorismo (no por tópicos faltos de interés).
Acciones que marchan en tiempos paralelos a los correspondientes a la actividad terrorista:
. Prevenir, para evitar que un grupo terrorista nazca y se desarrolle y que sus acciones de terror aparezcan. Para todo analista contraterrorista, sea cual fuere la tipología del terrorismo, adelantarse a la posible organización en el interior del país o a la llegada de fuera de un grupo terrorista, evitando así su aparición, es un gran éxito de prevención (algunos autores consideran que tal prevención está fuera de la lucha antiterrorista al no estar los terroristas instalados aún en el país y no desarrollar atentados).
. Combatir, para impedir, cuando el grupo terrorista ya ha aparecido, sus acciones de terror y el crecimiento de su fuerza. Adelantarse a los terroristas en cualquiera de sus actividades para desbaratarlas y propiciar su detención es una gran victoria. En este caso, tal adelantamiento supone sólo una acción, un combate en términos militares, dentro del nivel táctico de la lucha cotidiana contra el terrorismo.
. Terminar con el terrorismo para, con la desaparición real del grupo terrorista, volver a la normalidad. A tal fin se requieren acciones multidisciplinares de mayor alcance en el tiempo y en el espacio, acciones estratégicas, en las que el adelantamiento temporal a las intenciones de los terroristas sea mayor al objeto de poder anular completamente su organización y actividades.
Acciones (prevenir, combatir y terminar) que, a pesar de la simplicidad expositiva, requieren trabajos complejos para aquellos que intervienen en tal lucha antiterrorista en sus diferentes niveles según tiempos y espacios de actuación (nivel de intervención u operacional, de información y de inteligencia).
Aquí nos centraremos únicamente en aquel que compete a los analistas de terrorismo en general
En principio, al añadir al término genérico de analista su funcionalidad específica, la definición resulta obvia: aquel que, cualquiera que sea su método de trabajo, disecciona el fenómeno terrorista para conocer su proceso teniendo presentes los objetivos generales de prevenir, combatir y terminar con el terrorismo.
En cuanto a sus cualidades, el analista, dejando al margen el debate de si éste nace o se hace, precisa, para el buen desarrollo de su función, una especial sensibilidad producto de un conjunto, suma de cualidades generales o personales, de otras específicas o profesionales de absoluta necesidad y de una dilatada experiencia.
De esa forma, el analista, aplicando los métodos apropiados al caso, realizará la transformación de la información (conjunto de noticias sobre el terrorismo) que obtiene y recibe, en un proceso continuado a través de la recepción de nuevas informaciones, en elementos fundamentales para la lucha contra el terrorismo.
Al hablar en la lucha antiterrorista de prevenir, combatir y terminar con el terrorismo conveníamos genéricamente unos tiempos de adelanto o de anticipación a toda actividad terrorista que el analista de terrorismo habría de buscar en su trabajo para que éste fuera eficaz: adelanto a la aparición del grupo terrorista, adelanto para evitar sus atentados y actividades tras su aparición, y adelanto en sus intenciones para facilitar el fin del terrorismo.
Tipos de adelantos, diferentes en cuanto a sus tiempos (corto, medio y largo plazo) que suponen un gran reto para los analistas de terrorismo, y que nos permitirán acercarnos a los conceptos de previsión (en cuanto busca visualizar el futuro posible a corto y medio plazo para conocer, a través de algunas señales e indicios, lo que va a ocurrir) y de prospectiva (en cuanto busca visualizar los futuros lejanos posibles para, actuando en el presente, lograr el futuro conveniente); conceptos enlazados a su vez, en cuanto a su empleo, con el producto del trabajo del analista de terrorismo.
La previsión (acción y efecto de prever), concepto diferenciado de la prospectiva aunque relacionado con ella en cuanto nos habla del futuro, busca, por su parte, explicarlo desde el pasado. Se trata de la visión parcial de un futuro único y cierto, conformado a través de variables conocidas, objetivas y cuantitativas; en nuestro caso a través de las informaciones habidas sobre el grupo terrorista. Informaciones que transformadas en hipótesis y modelos (en general deterministas y cuantitativos) nos ayudan, en definitiva, a prever lo que ocurrirá si no hacemos algo para evitarlo (aquí entra la actividad de la lucha antiterrorista para limitar e impedir las actividades terroristas).
En cuanto a los tiempos, hay que tener en cuanta que los clásicos de corto, medio y largo plazo (en general de uno, cinco y un periodo superior de años, respectivamente) empleados por los analistas fuera del trabajo antiterrorista, pueden ser aquí menores, ante la necesidad, en algunos casos, de una respuesta cercana a la inmediatez.
Así la previsión procurada por el analista de terrorismo acoge todos los plazos apuntados y busca las posibles amenazas terroristas que se producirían en esos tiempos y en una fecha que el analista sólo se puede señalar con cierta aproximación (marca las alertas).
Lo que se apunta, en definitiva, es una tendencia lógica de la actividad terrorista en los plazos citados que ayude a la toma de decisiones en contra inmediatamente ejecutables.
Asimismo se ha de tener en cuenta la rapidez o lentitud con que los hechos se producen; velocidad que se hará notar en la intensidad del trabajo del o de los analistas de terrorismo.
En todo caso son tiempos a aprovechar por los encargados de la lucha antiterrorista para adelantarse a la actividad terrorista y frustrarla mediante un proceso de anticipación intelectual basado en una información veraz y contrastada; proceso generalmente empleado, en este caso, para prevenir a corto plazo el nacimiento o aparición inminente de un grupo terrorista y sus actividades, y para combatir el terrorismo una vez nacido y asentado coadyuvando con tal combate a terminar con el terrorismo.
Para este trabajo se requieren analistas especializados en previsión (en hipótesis y modelos, entre ellos los más probables y los más peligrosos), y como estas previsiones pueden variar con cada analista se hace necesario el trabajo en equipo al objeto de confrontar, a través de discusión ordenada, los puntos de vista personales y lograr, mediante la complementariedad, una visión común de la situación
Al hablar de prospectiva ampliamos la visión del futuro; visión más global y alargada en el tiempo. Abarca una mayor cantidad de posibles acontecimientos y se alarga el plazo temporal para la comprensión de sus efectos (generalmente un plazo mayor que el largo plazo antes aludido). Aquí ya no se trabaja con hipótesis o modelos, aunque se deban tener en cuenta asociándolos a la prospectiva, se trabaja imaginando escenarios (descripciones alternativas del futuro pensados estratégicamente) planteados sobre los futuros posibles con la finalidad última de planificar las acciones necesarias (estrategias de acción) para evitar o acelerar su ocurrencia. Ahora el futuro, múltiple e incierto, abierto e indeterminado, es la razón de ser del presente, es decir, se crean unos futuros hipotéticos (por ejemplo, el más probable y los más peligrosos) y se interviene sobre ellos desde el presente, mediante métodos cualitativos y estocásticos (relativos al azar), para diseñar y construir el futuro que elegimos (en este caso un futuro sin terrorismo).
Al analista se le pide, por tanto, una mayor creatividad y profundidad de análisis evitando en lo posible la influencia de las condiciones del presente, por eso es el campo de trabajo de los mejores analistas ya que han de lidiar con una gran cantidad de variables cualitativas, cuantificables o no, subjetivas y muchas de ellas desconocidas.
En este caso el adelanto temporal a las actividades terroristas es superior al considerado para la previsión. Tipo de adelanto que aparece al hablar de prevenir la posible aparición de un grupo terrorista cuando la misma se supone sería sólo posible a largo plazo (amenaza lejana) buscando evitarla, a la hora de combatir cuando se trabaja sobre la posible evolución cuantitativa y cualitativa de sus acciones también en dicho plazo y frustrarlas desde lejos, y al hablar de terminar con el terrorismo ante la necesidad de plantear proyectos y estrategias a largo plazo.
Es por ello, por lo que aquí se superan, lógicamente sin olvidarlas, las previsiones actuales y estimativas, apareciendo otras que podemos convenir, didácticamente hablando, en denominar previsiones del futuro.
Previsiones del futuro, ahora ya prospectiva, que, desarrolladas, deben ayudar a la toma de decisiones, más o menos inmediatas teniendo en cuenta todas las vías alternativas de actuación, que lleven a la obtención, por su influencia, de resultados favorables en el futuro previsto. Prospectiva que, como las anteriores previsiones, también se ha de revisar y actualizar constantemente.
Para este trabajo, en atención a que la previsión y la prospectiva emplean diferentes métodos de análisis, se han de emplear equipos diferentes de analistas, separados en cuanto a su trabajo específico pero unidos en cuanto al conocimiento del presente, del futuro inmediato y del posible lejano al objeto de que la eficacia de su participación conjunta en la lucha antiterrorista sea continua en el corto, medio y largo plazo.
En conclusión:
Adelantarse, anticiparse a la amenaza terrorismo en cualquier momento de su actividad (corto, medio, o largo plazo) para acabar con el mismo debe ser para los analistas de terrorismo, cualquiera que sea su nivel, uno de sus objetivos prioritarios.
Anticipación que se ha de procurar siempre, tanto en el terreno táctico (corto y medio plazo) como en el estratégico (largo plazo), sin perder de vista la flexible dependencia y unidad de acción que deben existir entre ambos campos de trabajo al objeto de evitar discontinuidades informativas y lograr, en su caso, ser menos sorprendidos por las actividades terroristas y evitar caer, lo menos posible, en situaciones de crisis.
Es aquí donde la aplicación de los métodos relativos a la previsión y a la prospectiva supone, para adelantarnos en el tiempo a las futuras actividades terroristas, el verdadero reto del analista de terrorismo, y su logro, el éxito de su trabajo.

BIBLIOGRAFÍA:

GODET, Michel (1993). De la anticipación a la acción: manual de prospectiva y estrategia. 1ª ed. Bogotá (Colombia): Marcombo, 1993.
GODET, Michel (2001). Creating Futures : Scenario-planning as a strategic management tool. Washington (EEUU) : Económica-Brookings, 2001.

sábado, 22 de septiembre de 2007

LA BRUJA


LA BRUJA

Fernando Pinto Cebrián

(De mis “Apuntes de Pensamientos y Sueños”)

Cuando llegué con el haz de leña a la espalda, la bruja seguía sentada a la lumbre.
Descargué el fardo sobre el suelo, al lado del hogar, mientras ahogaba un gemido de dolor. Los troncos mojados al resbalar habían arañado mi espalda tras rasgar mi vieja camisa.
Fuera, la nieve continuaba cayendo con la misma intensidad que horas antes, cuando a pesar del frío salí al exterior.
Todavía quedaba bastante leña por recoger para cumplir lo ordenado por la bruja, pero ya había tomado mi decisión.
Sin embargo, tenía miedo, un miedo horrible a no tener suficiente valor para llevarla a cabo.
Miré hacia el fuego y la vi, permanecía allí inmóvil, amodorrada, terrible,…
La sangre corrió más deprisa por mis venas cuando sentí entre mis dedos el mango del cuchillo que me disponía a usar.
Desde que tuve uso de razón me sentí esclavo. Dominado por la bruja nunca conocí el significado de la libertad.
Mi vida había transcurrido entre las cuatro paredes de aquella sucia cabaña.
Odiaba a la bruja con todas mis fuerzas, pero nunca había podido deshacerme de ella.
El dominio que ejercía sobre mi persona era total y la rebeldía que a diario brotaba en lo más íntimo de mí ser no tenía la fuerza suficiente para mover el motor de mi voluntad contra el hechizo.
Ya era un hombre e intuía mi derecho a ser libre.
Hoy me había dado cuenta de que la verdadera palabra era esa: intuir.
Hasta entonces había pensado en la libertad como algo desconocido, que me faltaba, pero no pasaba de ahí.
Hasta entonces no sabía nada, no era nada.
Hasta entonces no me había dado cuenta de mi error. El no poder sustraerme a la influencia de la bruja no era, como había creído, un elemental problema de voluntad, sino una falta absoluta de conocimiento de mí mismo.
Y, en ese momento, cuando poco a poco la luz se fue haciendo en mi cerebro, sentí que las fuerzas acudían a mi brazo y se transmitían al cuchillo que empuñaba.
La bruja seguía sentada frente a las llamas.
Lentamente me acerqué sintiendo como aumentaba el ritmo de los latidos de mi corazón.
Por mi frente resbalaron gotas de sudor que se helaron apenas atravesaron la piel.
Las llamas mantenían su danza macabra, en la que millares de figuras nacían y morían en breves instantes.
Y entre las sombras la vieja bruja dormitaba.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano la tomé por los hombros y la volví hacia mí.
Sentí un estremecimiento de terror y ahogué el grito de espanto que había nacido en mi garganta cuando mis ojos se posaron sobre su arrugada cara.
La bruja estaba muerta, tal vez lo había estado siempre, quizás siempre había sido libre…

(En este mundo siempre hay ataduras que nos embrujan, que nos dominan. Ataduras que, conocidas, debemos y podemos romper).

viernes, 21 de septiembre de 2007

LUANDA (ANGOLA). ESBOZO DE ALGUNOS EDIFICIOS DEL PERIODO COLONIAL PORTUGUÉS

LUANDA (ANGOLA). ESBOZOS DE ALGUNOS EDIFICIOS DEL PERIODO COLONIAL PORTUGUÉS.



Fernando Pinto Cebrián
(De mis apuntes de libreta)



Resistieron los avatares de la independencia, conflictos posteriores y el paso del tiempo, manteniéndose vivos, con marcado e influyente estilo propio, en la historia urbana de Luanda, capital de Angola.




1.- Rua Kanangulo. Edificio "D. Quixote":



2.- Rua Rey Katiaval:




3.- Avenida Lenin:




4.- Rua Joaquim Capango:




5.- Avenida da Ilha:




6.- Calçada do Municipio. Igreja do Carmo. 1689: